UNFPA: Pandemia del coronavirus afecta los avances en planificación familiar realizados por el Perú
La pandemia del covid-19 afecta los logros alcanzados por el Perú y sus metas hacia el 2030 en materia de planificación familiar, como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, comenta María Eugenia Mujica, representante auxiliar del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). Si se proyectaba a inicios de año que el Perú tendrían 1’619,300 mujeres sin acceso a los de métodos anticonceptivos modernos, por el actual estado de emergencia sanitaria se sumarían otras 119,111 mujeres que discontinuarían el uso de los anticonceptivos.
En entrevista con El Peruano, recuerda que como uno de los 10 países a escala global donde se agravó la situación de los pueblos originarios debido al mentado covid-19. Y que, debido al confinamiento social, se reducirá en un tercio el avance alcanzado para poner fin a la violencia contra la mujer a escala global.
-Se calcula que, en el año 2030, seremos 8,500 millones de habitantes. ¿Para UNFPA, estas estimaciones poblacionales subirán debido al confinamiento por la pandemia del nuevo coronavirus?
-El Día Mundial de la Población nos encuentra en un momento dramático por la pandemia del covid-19. En estas circunstancias, aún es temprano para saber si los supuestos sociodemográficos aplicables a epidemias localizadas, se mantendrán. Es temprano para tener certeza sobre lo que ocurrirá en el mediano y el largo plazo con las tasas de fecundidad, la mortalidad y las migraciones a escala global, regional y nacional. En general, se tiende a un descenso de la tasa global de fecundidad y una profundización de las desigualdades en períodos de crisis de gran magnitud, y un repunte de la fecundidad en los ciclos de recuperación y reconstrucción.
Las tasas globales de fecundidad a las que se refiere Mujica, están directamente relacionadas con la posibilidad de las personas de ejercer sus derechos sexuales y reproductivos. Y se vinculan, a su vez, con otros derechos, como el derecho a la salud, la educación, la libertad de decidir, la no discriminación y tener acceso a ingresos adecuados, etcétera.
“En muchísimos países -continúa la vocera-, la pandemia del covid-19 ha impactado negativamente en las capacidades de los Estados de garantizar dichos derechos, y, por ende, la capacidad de las personas a prosperar. Cuando no pueden ejercer sus derechos sexuales y reproductivos, las personas no desarrollan su potencial y las tasas de fecundidad tienden a ser distintas de lo que la población realmente quisiera”.
Por ello, para el UNFPA es importante que en el contexto actual los Estados aseguren “la continuidad en el acceso a la salud materna, la planificación familiar, la no interrupción o el restablecimiento inmediato del suministro de métodos conceptivos modernos, y la respuesta adecuada a la violencia basada en género para todos”.
Dichas prioridades estratégicas se incluyen en el “Plan Global de Respuesta del UNFPA al COVID-19”.
Nacimientos no planificados
-¿Se mantienen las estimaciones dadas en mayo por la UNFPA, de un incremento de entre 50,000 y 100,000 nacimientos no planificados en el Perú para 2020-2021? ¿O se han agudizado más con alguna nueva data o factor?
-En una entrevista previa aquí, en El Peruano, hicimos una estimación gruesa y rápida sobre embarazos no planificados, a partir de los datos a los que tuvimos acceso y sobre la base de un modelo global preparado por el UNFPA. No poseemos datos actualizados sobre la provisión de servicios de salud sexual y reproductiva y entrega de métodos anticonceptivos en el Perú, lo que muestra los desafíos que esta crisis impone a la entrega de servicios de salud esenciales en el primer nivel de atención, y la generación y procesamiento de información clave. Consideramos que la crisis del covid-19 brinda una oportunidad para dedicar esfuerzos y recursos a fortalecer la gestión de la información de los registros administrativos del sector salud, estadísticas vitales con uso de las nuevas tecnologías de la información, y a lograr una relación más sinérgica entre los diversos sistemas estadísticos y de información gestionados por distintos sectores.
“Sobre la base de las estadísticas oficiales de la Encuesta Demográfica y de Salur Familiar (ENDES), el Perú aparecía progresar sostenidamente en el indicador de ‘necesidades insatisfechas de planificación familiar’ (NIPF), a pesar de que los mismos datos evidencia un gran retraso en la proporción de uso de métodos anticonceptivos modernos (menor a 55%, en promedio nacional). El avance en dicho indicador permitía destacar al país como uno en el que resultaría más viable alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3.7, que propone poner fin a dichas necesidades insatisfechas al 2030. Sin embargo, el covid-19 afecta esos logros del Perú.”
De acuerdo con el estudio, se estimaba que a comienzos de 2020 había en Perú 1’619,300 mujeres con NIPF de métodos anticonceptivos modernos. El estudio proyectó que se sumarían al total 119,111 mujeres que discontinuarían el uso de anticonceptivos modernos de corta duración durante el año como consecuencia del covid-19, por lo que a fines de este año habría 1’738,410 mujeres con NIPF.
Mujica recuerda que dicha proyección resulta mucho más compleja “si se considera que otras fuentes de información producidas oficialmente evidencian que la proporción de uso de anticonceptivos modernos en el país es sumamente baja en relación con el promedio de la región”.
Comunidades nativas
-El otro tema vital es la situación de las comunidades más alejadas, entre ellas las comunidades nativas del Perú, que sufren por la ausencia de una apropiada red de servicios de salud.
-Como toda crisis, el covid-19 ha evidenciado, profundizado y agravado las desigualdades territoriales, étnicas, y de nivel de ingresos, entre otras, que caracterizaban a la mayoría de los países de renta media alta de América Latina, entre los cuales se encuentra el Perú. Y en este sentido, ha afectado y afecta con mayor gravedad a los grupos poblacionales dejados de lado históricamente. De acuerdo con información provista por el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe, el covid-19 ha afectado a 163 pueblos originarios en 10 países a nivel global, incluyendo pueblos originarios del Perú.
Opina que, como parte de los esfuerzos del país por atender las necesidades de los pueblos indígenas, es necesario garantizar el acceso de las niñas, adolescentes y mujeres indígenas a los servicios de salud sexual y reproductiva y a los servicios de protección de la violencia basada en género con pertinencia intercultural.
“Asimismo, urge promover la participación de las mujeres indígenas en los procesos de toma de decisiones; visibilizar su situación y necesidades. La ‘visibilidad estadística’ de las poblaciones indígenas, así como de otras poblaciones en situación de mayor vulnerabilidad, como los afrodescendientes, los migrantes y refugiados, son necesarias para asegurar la formulación e implementación de políticas públicas con presupuestos sostenibles que garanticen su ejercicio pleno de derechos.”
Violencia contra la mujer
-¿Considera que las medidas adoptadas por el Estado peruano frente al aumento de casos de violencia contra la mujer y de brindarles servicio de salud anticonceptivo, son adecuados? ¿Qué faltaría hacer?
-Como afirma la directora ejecutiva del UNFPA, Natalia Kanem, en su declaración por el Día Mundial de la Población, el impacto del covid-19 probablemente dificultará los esfuerzos a escala mundial para alcanzar los ‘tres ceros’ que están en el corazón de nuestro trabajo: cero necesidades insatisfechas de anticoncepción, cero muertes maternas evitables, y cero violencia de género y prácticas nocivas contra las mujeres y las niñas para el 2030. Las proyecciones realizadas por UNFPA apuntan a que antes de concluir esta década, la pandemia habrá reducido en, por lo menos, un tercio el avance alcanzado para poner fin a la violencia de género a nivel mundial: La violencia basada en género ha sido exacerbada en el contexto de confinamiento propiciado por la pandemia del covid-19 en el mundo entero.
En el caso peruano, recuerda, los datos provistos por el Programa Nacional para la Prevención y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres e Integrantes del Grupo Familiar (AURORA) apuntan a 60% de incremento en las denuncias de casos de violencia hechas a través de la Línea 100, que junto con los servicios de atención de urgencia, fueron las entradas principales a la atención de los casos de violencia de género durante el período de aislamiento social obligatorio. También se reportaron 659 casos de violación sexual. De ellos, 456 contra niñas, niños y adolescentes.
“Los servicios de protección y respuesta a la violencia basada en género enfrentan el reto del restablecimiento pleno en condiciones que exigen una adecuación a las nuevas reglas de convivencia y la accesibilidad hasta la ‘última milla’. Ello alude a la necesidad de que las poblaciones más vulnerables, como las poblaciones indígenas, afrodescendientes, las personas con discapacidad y la población migrante y refugiada accedan a los paquetes de servicios esenciales para niñas y mujeres que sufren violencia desde un enfoque integral y multisectorial. De la mano con los esfuerzos en marcha apoyados por el UNFPA, el Sistema de las Naciones Unidas en el Perú y otros organismos de cooperación internacional, es imprescindible reforzar la promoción de la igualdad de género y desafiar los estereotipos de género y las prácticas y normas sociales nocivas para reducir de manera sostenible la violencia de género. Los hombres y los niños tienen roles y responsabilidades claves que cumplir en ello”, enfatiza.
Adultos mayores
-¿Considera que el Perú realiza las políticas necesarias para los adultos mayores, o, por el contrario, son dejados de lado por los grandes decisores de las políticas públicas?
-La actual pandemia ha causado miedo y sufrimiento a los adultos mayores a nivel global. Las tasas de fatalidad del virus en las personas mayores de 80 años son cinco veces mayores al promedio. Cerca de 66% de los adulto mayores tienen por lo menos una comorbilidad que les convierte en población de alto riesgo ante el covid-19. A la mortalidad atribuible al coronavirus, hay otros efectos nefastos relacionados con la interrupción de los servicios de salud en el primer nivel de atención, la ausencia de estándares de calidad en asilos, casas de retiro y otras instituciones que los albergan, el incremento de la pobreza, el impacto del aislamiento social y el confinamiento en el bienestar y la salud mental, especialmente entre quienes viven solos, y el trauma del estigma y la discriminación.
María Eugenia Mujica recuerda que los esfuerzos y decisiones por proteger a los adultos mayores deben ser participativos y tomar en cuenta sus voces, opiniones y preocupaciones.
“Es necesario reconocer su increíble resiliencia y búsqueda de autonomía, y que cumplen con roles clave en las sociedades, como cuidadores, voluntarios, y líderes de sus comunidades. Asimismo, es más que pertinente reconocer la contribución importante de las personas adultas mayores en la respuesta a la crisis, como trabajadores de la salud, como tomadores de decisiones, como dadores de cuidado. Todos debemos de hacer todo lo posible por preservar los derechos y la dignidad de los adultos mayores”, finaliza.
Datos:
- UNFPA sostiene que si medidas de confinamiento se prolongan por 6 meses, 47 millones de mujeres en países de ingresos medios y bajos podrían no tener acceso a anticonceptivos modernos, lo cual se traduciría en 7 millones de embarazos no planeados.
-Existe un número desproporcionado de mujeres que trabajan en mercados laborales precarios y se están viendo severamente afectadas por los impactos económicos generados por covid-19.