Opinión
Carmen Meza Ingar
Abogada, Periodista y Catedrática
En el Perú tenemos el artículo 23 de la Constitución en vigor que protege a los menores de edad que trabajan y el Código de Niños y Adolescentes, Ley 27337, que establece una regulación especial para menores que hayan cumplido 14 años, y solo admite que niños de 12 años puedan desempeñar trabajos ligeros.
Es importante tener presente la Convención 138 de la OIT sobre autorización de trabajo a menores desde los 14 años y la Convención OIT 182, que clasifica las peores formas de trabajo infantil y prohíbe que los menores trabajen en actividades que atenten contra su salud y desarrollo integral.
En el estudio de esta realidad hay dos corrientes: los abolicionistas, que desean terminar con el problema, y los realistas, que admiten que haya niños aprendices o que puedan trabajar con sus padres después de asistir a la escuela.
La erradicación del trabajo infantil es uno de los objetivos de las Naciones Unidas. La Asamblea General ha adoptado la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que propone ciudades inteligentes, la búsqueda de la paz y la justicia y los objetivos de promoción humana, respeto de los derechos de las mujeres, de las niñas y de los niños.
En el Perú, la Defensoría del Pueblo ha investigado las normas legales de orden internacional y nacional sobre el trabajo de los niños, y en uno de sus informes reconoce que cerca de 2 millones de menores trabajan sin autorización legal, incluyendo los que se encuentran en ladrilleras, minas y canteras, pese a los esfuerzos que realizan algunas comisiones interministeriales, lideradas por los sectores Educación y Trabajo.
Ante ello, y en cumplimiento de compromisos internacionales como la Agenda 2030, el Estado da mayor impulso al cumplimiento del D. S. 015-2012-TR sobre Estrategia Nacional para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil (2012-2021), que representa el esfuerzo nacional destinado a articular funciones de distintas entidades públicas en torno a la prevención y erradicación del trabajo infantil en sus formas inhumanas. A seguir en este esfuerzo.
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