• DOMINGO 10
  • de mayo de 2026

Opinión

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Consenso contra la corrupción

En la sesión Nº 127 del Foro del Acuerdo Nacional, el presidente Martín Vizcarra destacó el enorme consenso generado en torno a la lucha contra la corrupción, en el Perú y recordó que ese tópico está presente en los discursos de los políticos, los candidatos a las próximas elecciones legislativas, en los medios tradicionales de comunicación, en las redes sociales, encuestas, debates públicos y en las tertulias del hogar. 

Para que la sociedad peruana sea más justa e igualitaria, añadió, es necesario que todas las instituciones se comprometan a combatir este mal endémico, que causa pérdidas por más de 10,000 millones de soles anuales, según cálculos de especialistas.

Estudios de los historiadores Scarlett O’Phelan y Alfonso Quiroz calculan que el costo de la corrupción en la etapa republicana fue equivalente al 3% o 4% del producto bruto interno (PBI). Pero el desfalco a las arcas del Estado ya se registraba durante la colonia española, como lo señala Quiroz en su libro Historia de la corrupción en el Perú.

El reconocido politólogo italiano Giovanni Sartori asegura que el consenso tiene tres niveles: el primero de ellos se refiere a los valores generales de una comunidad. El segundo, a la aceptación de las reglas jurídicas de un régimen y, el último, al respaldo a las políticas específicas sobre una materia.

El académico ensaya una importante precisión: “Solo el segundo nivel es imprescindible para una democracia debido a que las reglas del régimen definen el espacio del disenso y, por lo tanto, las modalidades del gobierno mediante la discusión, es decir, la democracia”.

Como indica el Mandatario peruano, es cierto que sobre el tema de la corrupción en nuestra democracia hay una conciencia colectiva respecto a lo dañino que es este flagelo. En la reciente reunión de los empresarios en la CADE 2019, una gran cantidad de ponencias giró alrededor del tema. Tal vez, las palabras más repetidas en los medios de comunicación en el año que termina se refieren a la constructora brasileña Odebrecht y el caso Lava Jato. En lo político, la corrupción ha dañado la imagen de diversas instituciones estatales.

También hay un consenso de segundo nivel respecto a que nuestras instituciones jurídicas deben canalizar los casos de malos manejos denunciados. Sin embargo, aún faltan propuestas específicas con el fin de combatir este mal en todos las instituciones o sectores de la sociedad.

Se destaca la reflexión del Jefe del Estado acerca de que el Gobierno, los partidos políticos y las organizaciones sociales representativas en el Foro del Acuerdo Nacional han logrado este consenso sobre lo nocivo de los actos de corrupción, pero esta concertación es necesaria llevarla a la realidad, pues de lo contrario se limitarán a ser solo un saludo a la bandera sin un efecto concreto en nuestra realidad.

Como indica el Mandatario, no se podrá construir un país más equitativo, justo y sostenible, ni cerrar las profundas brechas sociales si la mayoría de la población no apuesta por respaldar la cruzada contra este flagelo.