Opinión
José Luis Bravo Russo
Director de 360° Centro de Transformación Familiar
Es cierto: el mundo es otro y las familias están compuestas de diversas formas; pero lo que no cambia es que las familias y sus integrantes deben ser protegidos. ¿Por qué? Porque son los institutos naturales y fundamentales de la sociedad, donde se promueven los valores y el desarrollo emocional de sus miembros. La Constitución señala que la comunidad y el Estado protegen al niño, al adolescente, a la madre, al anciano y también a la familia.
Pero, ¿qué está sucediendo? ¿Se promueve acaso la integridad de las familias? ¿Por qué cada seis horas se rompe una familia en el país? ¿Por qué el índice de males sociales se ha incrementado? ¿Por qué tanta violencia y depresión donde debería haber paz, amabilidad y armonía? ¿Debe ser política del Estado velar por el fortalecimiento y desarrollo de las familias?
La situación es grave. Este año hay 100,000 expedientes de divorcio rápido en 216 municipalidades de todo el Perú, el 80% con hijos menores de cinco años. Ya van más de 65 feminicidios en el año y hay muchos padres que han asesinado a sus hijos o hijos que han matado a sus padres.
Los índices de violación en el hogar se han triplicado. Los delincuentes son cada vez más jóvenes (y provienen en su mayoría de hogares destrozados, llenos de violencia); a menos edad se consume droga o alcohol; cada día quedan embarazadas cuatro adolescentes menores de 15 años.
¿Qué hacer? La reforma conlleva a un cambio desde el hogar, un cambio que debe partir con la creación de un Ministerio de Familia que incluya a la mujer, al hombre, a la niñez y la juventud, un cambio que priorice la existencia de la familia; crear un ministerio que vigile, formule y ejecute una política pública en defensa de la familia; fomentar estrategias para evitar que se agrave su crisis.
El Perú necesita impulsar un sistema que agrupe al conjunto de instancias y programas que velan por el desarrollo de la familia y sus miembros. Y que a este sistema nacional, impulsado por el ministerio de la familia, se integren las Demunas, los Centros de Emergencia Mujer, las oficinas técnicas, las ONG.
Según el informe Evolución de la Familia en Iberoamérica 2018, a diferencia de Argentina, Guatemala, Brasil, Honduras Ecuador y Costa Rica, que tienen reparticiones en asuntos de familia, el Perú no cuenta con ninguna institución que la respalde.
Solo tenemos que respetar el capítulo II de la Constitución y garantizar la protección de la familia en cualquiera de sus formas. La familia es innata al ser humano; es allí donde crecemos, aprendemos, donde pasamos los momentos buenos y malos, un lugar donde aun cuando pase lo último, sus miembros estarán siempre con uno.