Cultural
La atracción por la poesía, o ese afán de hacerla nuestra, no siempre se despierta a pronta edad. Por lo general en la adolescencia, en esa etapa de búsquedas y afirmaciones, es cuando aparecen los primeros síntomas de amor por esta disciplina.
No fue el caso de Arelí Araoz Villasante, quien hace solo un par de años la encontró al paso, como los periodistas hallamos la noticia, y desde entonces, se concentró en el trabajo de coger las palabras y ponerlas en el sitio exacto. Arelí es cusqueña, nacida en el distrito de Limatambo, donde compartió juegos, aulas y aprendió el quechua con los niños campesinos, hijos de los peones que ayudaban a su padre en las tareas agrícolas.
Raíces
“Fueron los mejores tiempos de mi vida porque me permitieron estar en contacto con la naturaleza y conocer el alma de nuestros pueblos andinos y conectarme con su realidad”, cuenta al Diario Oficial El Peruano.
Después de terminar la primaria en esa escuelita poblana, se trasladó al Cusco para realizar estudios secundarios y de ahí, decidida por el periodismo, ingresó en la otrora Escuela de Periodismo de la Universidad Católica de Lima, que por entonces lideraba Matilde Pérez Palacio, su fundadora.
Optó también por la especialidad de Lengua y Literatura, y más tarde, de retorno a Cusco, se matriculó en el Instituto Superior Pedagógico Santa Rosa.
Narradora primero
“Lo mío era la novela y a partir de los años noventa empecé a editar”, relata. Pero como la palabra tiene otras formas de expresión, acudió en su búsqueda obteniendo como resultado su primer poemario.
Sentimientos (Editorial San Marcos), que presentó días atrás, es su obra prima poéticamente hablando y reúne aquellos versos creados a partir de cierta noche del 2015, en la que le pidieron leyera sus poemas en una reunión de escritores.
“Hasta entonces no había escrito ninguno, pero al retornar a casa comencé a hacerlo en mi celular. No soy muy amiga del internet”, revela la creadora.
En setiembre del año pasado, el colectivo Círculo Andino de Cultura editó la muestra poética Un&versos del Círculo, en la que incluyó algunos de sus versos.
Sobre estos, el poeta Juan Carlos Lázaro opina que Arelí “cultiva [un verso] vehemente y afirmativo, de expresión directa, despojado de retórica, cuya emoción se expone a la luz del día, proclamando a los cuatro vientos su libertad”.
Carrera de letras
Arelí Araoz Villasante desarrolló su carrera periodística en diferentes medios de su natal Cusco. La mujer de letras dirigió por once años el informativo Diario de la mañana de radio El Sur del Perú.
Paralelamente, daba clases en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco. También fue directora de la Coordinadora por los Derechos del Niño en las regiones de Cusco, Apurímac y Madre de Dios.
Algunos títulos de su obra literaria son Recuperando ternura (1991); Después del silencio, que obtuvo el Premio Regional de Cultura en el 2006; y Clorinda, piedra y fuego, que presentó en la Feria del Libro de La Habana en el 2013. Este último, junto a Fantástico Machu Picchu, forma parte del Plan Lector del Ministerio de Educación.
“Lo mío son la escritura y las flores”, nos dice a manera de despedida. “En mi casa de Limatambo tengo muchas, como también árboles locales. Escritura y naturaleza son las fuerzas que me sostienen”, afirma.