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  • de abril de 2026

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El centenario de El Tucán

El fundador del PPC, Luis Bedoya Reyes, se calza los 100 años. El líder demócrata-cristiano fue dos veces alcalde de Lima, constituyente y candidato a la presidencia de la República.

José VadilloVila

jvadillo@editoraperu.com.pe

Inspirado en la facción saliente de su rostro y su carácter, el periodista Luis Felipe Angell, Sofocleto, le cinceló en 1965 el apelativo con el que, cinco décadas después, la masa aún lo reconoce: El Tucán. Y Bedoya ha llevado el mote sacudiendo las alas con humor criollo y risa nasal.

Secretos de longevidad

Lúcido y activo, además de tomar un polivitamínico que usaban los astronautas, Bedoya ha sido deportista. Ha contado que su preocupación antes de irse a la cama es tener un problema por resolver al día siguiente.

Pertenece a la generación de políticos-oradores que acurrucó el juego político de mediados del siglo pasado, aquel donde las palabras tenían el soporte de las ideas; aquel donde era importante el uso elegante del lenguaje.

Rincón del box

Prueba de ello fue el acalorado debate que protagonizó la noche del domingo 4 de 1977, con su excorreligionario, el doctor Héctor Cornejo Chávez, entonces presidente del Partido Demócrata Cristiano (PDC), que apoyaba al gobierno militar. Al otro lado del ring replicaba Luis Bedoya, secretario nacional de Política del Partido Popular Cristiano (PPC), partido que había nacido en diciembre de 1966, apartándose del PDC.

El Perú seguía la transmisión en pantallas en blanco y negro. Fue el debate más importante desde que el gobierno del general Francisco Morales Bermúdez había convocado a las elecciones para los representantes de la Asamblea Constituyente, donde lograría ser el segundo más votado.

Cornejo y Bedoya discreparon sobre cuatro ejes: la primera y segunda fase del gobierno revolucionario, la comunidad laboral y la reforma agraria. Eran dos puntos de vista sobre lo que sucedía en la sociedad peruana.

Para Bedoya, por ejemplo, “el problema real de la Reforma Agraria en el Perú tiene que tropezar hoy, como ayer y siempre, con el problema fundamental de que somos un país agrario sin tierra, y no hay dónde poner a los hombres del campo”.

Tras el debate, el político fue calificado en los medios como “pinochetista” por su referencia, durante su alocución, a la economía abierta. Si bien el PPC tiene un perfil de partido de centro, para las mayorías y los partidos de izquierda, el episodio permitió identificarlo más con la derecha y la mirada de los ricos del país.

Apuesta democrática

Un gesto democrático que resaltan los politólogos es que en la carrera política de El Tucán primó la estabilidad de la democracia nacional sobre los intereses partidarios y apostó por hacer una oposición constructiva a pesar de haber perdido elecciones.

El gesto lo grafican cuando, primero, tuvo un trato alturado con el presidente Juan Velasco Alvarado; luego, en 1978, cuando demostró su apoyo a la Constituyente a Víctor Raúl Haya de la Torre.

Con Belaunde

El líder histórico del PPC siempre estuvo a punto de ser el próximo presidente del Perú. Tuvo una distancia caballeresca con Fernando Belaunde Terry, con quien se formó bajo la sombra de Jose Luis Bustamante y Rivero (cuando este llegó al poder en 1945, Bedoya sería su secretario privado y Belaunde, diputado por Lima).

Luego, la alianza democrática cristiana entre el PDC –uno de los líderes era Bedoya– y Acción Popular –partido fundado por Belaunde– llevaría al poder al joven arquitecto en 1963. Debido a su gran popularidad, Bedoya solo tendría un paso rápido como ministro de Justicia y Culto (de julio a setiembre de 1963). Prefirió concentrarse en la campaña que lo llevó al sillón de la Municipalidad de Lima en dos períodos consecutivos, de 1964 a 1969. Sus mayores legados: el Mercado Central y la Vía Expresa del Paseo de la República.

El periodista Domingo Tamariz apuntó que Bedoya es el primer político moderno y pragmático: campechano, aprovecha las cámaras, rompe los estereotipos, sale del Gabinete para estar donde las papas queman.

Sería candidato presidencial en 1980, donde ganaría Belaunde y el PPC quedaría en el tercer lugar, con 9.6% de los votos válidos. Cinco años después, en 1985, el excalde de Lima volvería a intentar la presidencia y lograría un honroso tercer lugar con 11.9%, lejos de la Izquierda Unida y del ganador, Alan García Pérez. Fue cuando los políticos comenzaron a decir aquello que se convertiría en una muletilla: que el Perú perdió a un buen jefe de Estado, tal vez su discurso muy adelantado al momento no le permitió lograr la química con las multitudes. Al año siguiente, 1986, intentó volver a la alcaldía de Lima.

Para las elecciones del 90, el PPC, Acción Popular y el movimiento Libertad se unieron para apoyar la aventura a la presidencia de Mario Vargas Llosa, bajo el paraguas del Frente Democrático (Fredemo). Pero no pudieron contra el tsunami Fujimori, que llegó al poder con el apoyo del Partido Aprista.

Cuando en el 2000 cayó el régimen de Fujimori, gracias al video del soborno del ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos a Alberto Kouri, Bedoya Reyes reclamó la instalación de un gabinete ministerial “con alta autoridad moral” para enfrentar la transición democrática; un cogobierno entre el fujimorismo y la oposición.

Un año después, tuvo un traspiés: se daría a conocer que su hijo Luis Bedoya de Vivanco supuestamente recibió 25,000 dólares para su campaña edilicia de 1999. Bedoya padre dijo que fue una “debilidad”. Por ese delito, el desaparecido político purgaría cárcel durante dos años.

Los últimos años

El político nacido y criado en Chucuito ha estado siempre atento a su legado partidario. A inicios del siglo XXI, el PPC formó parte de la alianza Unión Nacional y apoyaría a Lourdes Flores Nano en sus aspiraciones a alcanzar la presidencia de la República.

A pesar de que Bedoya no ha sido mandatario ni jefe del Gabinete, los periodistas nunca dejaron de preguntarle por las actitudes de un jefe de Estado. Su figura de político centrado deja una estela. “El peor pecado que puede cometer un hombre de Estado es imaginar que él conoce todo”, asegura.

Algo más

El viernes 22, a las 19:00 horas, en el hemiciclo Raúl Porras Barrenechea, la Comisión Especial Multipartidaria Conmemorativa del Bicentenario de la República rendirá homenaje a Bedoya por el centenario de su natalicio.