• SÁBADO 2
  • de mayo de 2026

Opinión

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Evocaciones

Hace medio siglo nació en un arenal

Félix Paz Quiroz

fpaz@editoraperu.com.pe

En 1968, la congregación Hermanos Maristas decidió poner en marcha un ambicioso proyecto: abrir las puertas de un colegio mixto en una zona populosa, donde niñas y niños compartieran aulas y clases desde el primer grado.

El colegio Manuel Antonio Ramírez Barinaga –nombrado así en homenaje a uno los más importantes colaboradores de la congregación en el país– se constituiría en el primer colegio Maristas en el Perú que recibiría estudiantes mujeres.

La innovación recién se concretó un año después. Entonces solo había centros educativos de varones o de mujeres, por lo que la Resolución Ministerial N° 0747, del 25 de marzo de 1968, autorizó el funcionamiento del colegio para brindar instrucción a varones de primaria y de secundaria solo hasta el tercer año.

Al año siguiente, otra resolución ministerial, la N° 0439, autoriza a la congregación a usar la denominación de colegio parroquial mixto, y se amplían sus servicios a niñas de primaria y de los tres primeros años de secundaria.

La historia, empero, se inició antes, cuando integrantes de la congregación Maristas, liderados por el hermano Provincial Antonio Castagnetti, visitaron la desaparecida Junta Nacional de Vivienda en busca de un terreno en el que construirían un colegio. Buscaban una zona periférica de Lima y pensaron en un distrito populoso como Comas.

Sin embargo, si bien accedieron a un terreno eriazo de unos 71,000 metros cuadrados, fue al otro lado de la capital, en un distrito que recién había nacido oficialmente en 1965 donde prendió el proyecto.

El primer director del colegio, el hermano Jorge Denegri, lideró la construcción del pabellón de madera de cuatro aulas y recuerdo que participaron también los hermanos Rafael Herrero y Pablo Duque, a los que se unió luego el profesor de educación física Manuel Chiroque y otros educadores.

En 50 años de vida institucional, el Maristas San Juan siempre estuvo ligado a la parroquia Corpus Christi, de la zona A del distrito; tanto que en los años iniciales el padre Revoredo anunciaba al final de la misa que los que desearan matricular a sus hijos lo hicieran en el salón parroquial.

La comunidad Maristas y sanjuanina conmemoran hoy 50 años de creación de esta institución que ha preparado para la vida a varias generaciones de Lima Sur bajo los principios de justicia, igualdad y solidaridad que enarbolara Marcelino Champagnat; y ha tenido en cuenta que “nuestro anhelo (es) servir a la patria, y la conquista del bien  nuestro ideal”.