Opinión
Mauricio Rubin de Celis
Biólogo de Insecticidas y Rodenticidas del Perú (INRO)
En los últimos años, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido sobre la urgente necesidad de coordinar y gestionar un enfoque integral de control de vectores, orientado a reducir la carga y la amenaza de enfermedades transmitidas por los mismos.
Este enfoque debe considerar los cambios en la transmisión y riesgo de las enfermedades vinculados con la urbanización no planificada, el incremento en el desplazamiento de personas y enseres, cambios en el medioambiente y dificultades biológicas, como el desarrollo de resistencia de los vectores, además de la evolución de las cepas de los patógenos.
Hace unas semanas, a finales de setiembre, los ministros de Salud de las Américas acordaron fortalecer las acciones para prevenir daños a la salud transmitidos por vectores, sobre la base de un enfoque inclusivo de acceso a servicios de salud de calidad, considerando que, en la mayoría de casos, se trata de poblaciones vulnerables y muchas veces alejados de servicios de salud con capacidad resolutiva.
En el Perú, enfermedades como el dengue, chikungunya, zika y malaria son transmitidas por el mosquito Aedes aegypti, vector que está presente en 502 distritos (entre ellos los de Lima y el Callao), de 20 departamentos del país, que concentran a más de 20 millones de habitantes, los que enfrentan el riesgo de adquirir estos males.
Además de coordinar e intensificar la participación de la comunidad y los gobiernos locales en las estrategias de control integrado de vectores, es necesario mejorar la vigilancia y evaluación de las medidas, incluido el monitoreo y el manejo de la resistencia a los insecticidas; evaluar e integrar los enfoques comprobados o novedosos para controlar a los vectores y ampliarlos cuando sea posible; capacitar de manera continua en entomología y control de vectores a los expertos y trabajadores de la salud pública.
En ese orden de ideas, urge promover la investigación básica y aplicada orientada a generar enfoques de intervención innovadores a partir del engranaje del sector estatal, la academia y la empresa privada. También es vital el desarrollo de destrezas y capacidades en el personal que ejecuta el control de vectores mediante programas de entrenamiento y capacitación permanentes.
En la perspectiva de aportar a la capacitación del recurso humano se realizará Peruplagas 2018, tercer Congreso Internacional de Manejo Integrado de Plagas Urbanas, el 8 y 9 de noviembre, un espacio de discusión técnico y científico con la participación de expertos de India, Italia, Estados Unidos, México, Costa Rica, Colombia, Ecuador, Brasil, Argentina, Chile, Bolivia y Perú.
Así, se busca contribuir a la discusión de estrategias exitosas de control de vectores de diversas latitudes y compartir conocimientos y destrezas aplicables en nuestro país.