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  • de abril de 2026

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La familia del general San Martín

José Vargas Sifuentes

Periodista

José Francisco de San Martín y Matorras no tuvo descendientes varones que prolongaran su apellido, por lo que no existe quién haga gala de ser heredero del glorioso militar.

Hijo de Juan de San Martín Gómez, exgobernador de la provincia de Palencia y de Gregoria Matorras del Ser, dama española nacida en Paredes de Nava, José tuvo cuatro hermanos: María Elena, Manuel Tadeo, Juan Fermín y Justo Rufino.

Es en Yapeyú donde nace José el 25 de febrero de 1778, como último hijo. En 1783, la familia se traslada a Madrid, donde José sigue estudios en el Real Seminario de Nobles y en la Escuela de Temporalidades de Málaga. Luego hizo su carrera militar en el Regimiento de Murcia. A los 34 años viaja a Buenos Aires para liberar a su patria.

Su hermano Juan Fermín fue el único con hijos varones, pero el último de estos murió en Filipinas en 1945, con lo que no habría descendientes de José ni de sus hermanos.

Antes de venir al Perú, José de San Martín se casa con María de los Remedios de Escalada. La boda se celebró en Buenos Aires el 12 de noviembre de 1812, antes de que ella cumpliera 15 años. Más adelante, en Mendoza, Remedios de Escalada fundó la Liga Patriótica de Mujeres y colaboró con el naciente Ejército de los Andes, pero falleció en 1823 a los 25 años.

La pareja solo tuvo una hija: Mercedes Tomasa de San Martín y Escalada. Nació en Mendoza el 24 de agosto de 1816, y falleció en Brunoy (Francia) el 28 de febrero de 1875, a los 58 años. Desde los años treinta del siglo XIX, José de San Martín se exilió en París, acompañado por Mercedes, hasta llegar a Boulogne-sur-Mer. Allí ambos enfermaron de cólera, y fueron atendidos por el médico y diplomático argentino Mariano Severo Balcarce.

Mercedes y Mariano se casaron el 13 de setiembre de 1832, y tuvieron dos hijas: María Mercedes y Josefa Dominga Balcarce de San Martín. La primera, nacida en Buenos Aires el 14 de octubre de 1833, murió soltera en París a los 27 años, en 1860.

La segunda nieta del Libertador, Josefa Dominga, se hizo conocida por su labor humanista durante la Primera Guerra Mundial en Francia y por proporcionar información que permitió completar las primeras biografías sobre él. En 1895, a pedido del Museo Histórico Nacional Argentino, donó los muebles y objetos de San Martín, lo que permitió hacer una réplica de su casa en el museo. En 1860 se casó con el diplomático mexicano Fernando Gutiérrez de Estrada y Gómez de la Cortina, pero no dejó descendencia. Con ella se extinguió la descendencia directa del Libertador, y se cortó su apellido.