• VIERNES 6
  • de marzo de 2026

Central

FOTOGRAFIA
Patrimonio urbano

Historia bajo el puente

Ernesto Carlín Gereda

Editor de Culturales

Detrás de Palacio de Gobierno, cruzando el río Rímac, se ubica uno de los barrios más emblemáticos de Lima. La municipalidad rimense ha creado un paseo turístico para conocer sus principales rincones.

La ruta se inicia en la vía que conecta desde el año 1610 al Rímac con el Cercado de Lima: el Puente de Piedra. Antes de él, existieron puentes de soga y madera que las crecidas del río “Hablador” derribaron.

Sin embargo, desde que se edificara con su actual estructura, con bases en forma de diamante, no ha necesitado ser cambiado. Por él es que desde la colonia se conoce también al barrio del Rímac como “Bajo el puente” y a sus vecinos como bajopontinos.

De iglesias y balcones

La continuación de este puente es el jirón Trujillo, conocido por su movimiento comercial. Caminando por esta arteria es posible encontrar muestras arquitectónicas de distintas épocas. Un ejemplo son los balcones, los cuales pueden ser corridos, cerrados o rasos.

Asimismo, se hayan caminando por esta calle varios templos que datan de tiempos del virreinato. Uno de ellos es una iglesia que muchos afirman es la más pequeña del mundo: la parroquia de Nuestra Señora del Rosario.

Su fachada tiene tan solo cinco metros de ancho. Y, como queriendo resumir la esencia del jirón Trujillo para un solo vistazo, la flanquean dos inmuebles con característicos balcones.

Más adelante se encuentra el antiguo teatro Perricholi –bautizado así por Micaela Villegas, vecina del lugar famosa por ser cortesana del virrey Manuel Amat y Juniet– que funcionó como cine hasta hace muy poco.

Este local, propiedad de la municipalidad, es arrendado actualmente por una cadena de supermercados. Sin embargo, se mantiene su fachada y otras características propias del inmueble.

Caminando por las calles cercanas también se encuentra la iglesia de San Lázaro. Este templo es producto de la donación del español Antón Vásquez en el siglo XVI. Él se apiadó de los vecinos menos favorecidos, quienes padecían de una epidemia de lepra.

Otro atractivo es la iglesia la Virgen de Copacabana, cuya figura principal estuvo antes en una iglesia de Barrios Altos.

Alameda y toros

Un paseo por el Rímac no estaría completo sin visitar la Alameda de los Descalzos. Esta fue creada en los albores de la Colonia como un área de distracción. Debe su aspecto actual al Mariscal Ramón Castilla, quien mandó a ponerle las actuales estatuas y rejas de metal.

En un extremo de esta alameda se ubicaba la residencia de la mencionada Perricholi. De esta solo queda parte de la fachada. Ese terreno fue ocupado luego por una empresa cervecera. Actualmente sirve de depósito.

En el otro extremo se ubican las iglesias de Santa Liberata, el Patrocinio, y Nuestra Señora de los Ángeles. Uno de los motivos que esta alameda se llame de los Descalzos es por los religiosos franciscanos que recorrían este camino rumbo a su monasterio.

Otro lugar de interés es el Paseo de Aguas. De acuerdo a la tradición popular, este fue creado por el virrey para ganarse el aprecio de Micaela Villegas. A un paso se encuentra otro referente rimense: la Plaza de Acho.

Dicho coso, fundado en 1766, es uno de los más antiguos de su especie que existen. Se emplea no solo para corridas de toro, sino también para actividades culturales como conciertos y carnavales regionales.

Al lado, cruzando la calle, está el mirador Ingunza. Aunque la leyenda urbana insiste en señalar que servía para ver las corridas este habría sido construido por un mercader con la intención de saber de la llegada de sus embarcaciones al Callao antes que su competencia.

Recorrido tecnológico

Una iniciativa que ha aplicado la Municipalidad del Rímac es colocar códigos QR en las fachadas de los monumentos más atractivos. El interesado, usando tan solo su celular, podrá acceder a un audio guía que le informará sobre los detalles más importantes del lugar.

Dato

horas dura, en promedio, el recorrido turístico por el Centro Histórico del Rímac.