• MARTES 5
  • de mayo de 2026

Central

FOTOGRAFIA
Reportaje gráfico

El carnaval del Pumpin

José Vadillo Vila

jvadillo@editoraperu.com.pe

Es tiempo de carnavales. Y el hijo pródigo vuelve. Vidal Tarqui, Premio Nacional de Fotografía 2014, ha llegado a Huamanga y, luego, cuatro horas más en bus hasta Huancapi, capital de la provincia ayacuchana de Víctor Fajardo. Su meta: registrar las celebraciones y, también, disfrutar. 

Igual que Vidal, miles de victorfajardinos residentes en Lima y otras ciudades, retornan a los 12 distritos de Fajardo, tras años de ausencia, para celebrar lo que aseguran es el mejor de los carnavales de Ayacucho, tierra que a punta de canciones y comparsas es per se fértil en material carnavalero.

Prohibido picarse

De Huancapi hay que desplazarse una hora en combi hasta Waswantu, planicie que le da nombre al festival del distrito de Colca. Famoso el festival de Waswantu: se cuenta que desde 1925 ya se realizaba ahí este encuentro provincial, donde el ritmo del pumpin es el rey.

Primero solo participaban en el concurso asociaciones y barrios de los distritos de Huancapi, Colca, Huancaraylla y Cayara. Eran tiempos cuando se llegaba a pie a esa explanada altoandina descollante. Desde hace unos años se han sumado comparsas de Huaylla, Alcamenca y Sarhua.

La última edición se desarrolló el domingo 11 y tuvo de testigos a más de 5,000 personas. Empezó al mediodía. Cuando una asociación, barrio o centro menor salía para sus tres minutos en escena, desde las tribunas sus paisanos hacían barra y eco de las letras en quechua de los pumpines.

Ritmo dúctil, que se acompaña con guitarras de cuerdas de metal, permite pasar de los chistes colorados a dar jalón de orejas a autoridades locales, que, calladitas nomás, aguantaban ese momento cuando sus malas gestiones son exhibidas en canto, danza, mofa, talco y serpentina.

Lo genuino: en el festival no está permitido la amplificación electrónica. El único que tiene un micrófono es el maestro de ceremonia. Todo es a fuerza de guitarras y voz.

Sí, Víctor Fajardo goza con justicia de sus carnavales en estos tiempos de paz. Durante los años de la guerra interna (1980-2000), fue una de las zonas más azotadas por el fuego cruzado de los senderistas y las fuerzas del orden.

Las cervezas, chichas y cañas se suceden mientras la altura trae el frío y la lluvia no importa a los elencos. Van saliendo los tres ganadores de la jornada.

El primer lugar se lo llevan los del centro poblado de San José de Sucre, de Colca. Recibieron 600 soles como incentivo a su esfuerzo. Ellos participarán en el “Qory Charango” que hacen sus paisanos en Lima. En el 2019, le tocará al distrito de Cayara organizar el festival. ¡Nos vemos en Waswantu!, dice Vidal. Eres bueno.