• MIÉRCOLES 1
  • de abril de 2026

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Aurelio García y García

Periodista

Aurelio García y García nació en Lima el 28 de noviembre de 1836. Hizo sus estudios básicos en el Convictorio de San Carlos, y luego se incorporó al Instituto Naval Militar, de donde egresó como guardiamarina en 1853.

Al año siguiente ascendió a alférez de Fragata y, en esa suerte, integró la dotación que viajó a Inglaterra para traer el vapor Tumbes que allí se construyó. De vuelta al Callao, recibió los despachos de teniente segundo (1856), y poco después obtuvo licencia para navegar en buques mercantes, tanto a lo largo del litoral como en mares internacionales.

Cinco años después regresó al servicio y fue ascendido a teniente primero. Por entonces publicó su primer libro, Derrotero de la costa del Perú, en el que volcó la experiencia que adquirió en las costas nacionales. En 1864, ya con el grado de capitán de fragata, fue enviado a Inglaterra para inspeccionar la construcción de la primera fragata blindada que tuvo la armada peruana, la Independencia.

De vuelta al Perú, en Valparaíso se enteró de que había sido nombrado jefe de la escuadra aliada peruano-chilena el marino estadounidense John Tucker. García y García no lo toleró y, en protesta, renunció al mando de la Independencia. Fue sometido a consejo de guerra por aquel acto de insubordinación, pero gracias a la defensa que de él hizo su hermano José Antonio y a la solidaridad de sus compañeros de armas resultó absuelto.

En 1872, ante el golpe de Estado promovido por los coroneles Gutiérrez para evitar el ascenso al poder del presidente electo Pardo, lideró el histórico pronunciamiento de la Marina que hizo posible que este se embarcara en la Independencia para huir de la persecución de los golpistas.

Ese mismo año representó al Perú ante las cortes de Japón y China en calidad de ministro plenipotenciario. En esa tarea, logró beneficiosos convenios luego de arduas negociaciones.

A su retorno asumió interinamente la cartera de Relaciones Exteriores, y luego juró como ministro de Gobierno, Policía y Obras Públicas del presidente Pardo. Al año siguiente fue elegido alcalde de Lima y, luego, senador por Ayacucho.

Al estallar la guerra con Chile participó en la primera acción de armas, al mando de la Segunda División Naval, constituida por la corbeta Unión y la cañonera Pilcomayo. Luego, al frente de La Unión, que formaba una división con el Huáscar, recorrió el litoral chileno.

El 8 de octubre de 1879 ambas naves fueron sorprendidas por la escuadra chilena en Punta Angamos. Desde el Huáscar, Miguel Grau ordenó a La Unión que se pusiera a salvo de una destrucción inminente, dada la enorme desventaja en la que se encontraba en relación con los blindados sureños. Ya en Lima, García y García solicitó ser sometido a un sumario indagatorio para aclarar su conducta en Angamos, siendo absuelto de todo cargo y responsabilidad.

Al autoproclamarse Nicolás de Piérola jefe supremo a fines de 1879, lo incluyó entre sus asesores militares. Fue entonces, ya con el grado de contralmirante, uno de los plenipotenciarios que a nombre del Perú participó en las estériles discusiones de la paz.

A partir de 1880 asumió la secretaría general de Piérola y participó en la defensa de Lima. Desde uno de los reductos, al verse en el riesgo de perder la vida ante los masivos ataques de los chilenos, le escribió a su hija Elvira –pionera de la educación en el Perú– una carta muy sentida y reveladora: “Pluge al Altísimo para que nunca tengas que derramar tu sangre como hoy nosotros ante el enemigo […] Que en adelante, hija, digas a los cuatro vientos que la educación es el arma que nos hará ganar todas las guerras”.

Después de la caída de Lima acompañó a Piérola a la sierra como secretario general de su gobierno, y fue luego presidente del Consejo de Ministros hasta la renuncia de aquel.

Cinco años después falleció a bordo del transporte Santa Rosa, frente al puerto del Callao, víctima del tifus. Contaba solo 52 años de edad.