• DOMINGO 19
  • de abril de 2026

Central

FOTOGRAFIA
Domingo de Ramos en Catacaos

Semana de fe y esperanza

Enviado especial a Piura

Fotos: Vidal Tarqui 

Después de la tempestad llegan los días de fe y esperanza. Para los fieles del pueblo de Catacaos, Piura, fue un Domingo de Ramos diferente, donde los sentimientos estaban a flor de piel. Fueron momentos difíciles los que vivieron, sin embargo, estaban allí, con sus ramos de oliva y palmas, iniciando la Semana Santa.  

Tradición

A las 06:00 horas se abrió las puertas de la capilla del Virgen del Carmen. La multitud acudió para recibir sus hojas frescas de olivo bendecidas.

Los devotos formaron dos filas frente a frente, a manera de corredor humano, a lo largo de la calle Trujillo, que conduce a la plaza de Armas de Catacaos y también a la iglesia San Juan Bautista, destino final del peregrinaje y escenario de la misa de Domingo de Ramos.

Personas de todas las edades y condición social, entre ellas gestantes y adultos mayores, lideradas por la Hermandad de Caballeros del Cristo Resucitado, acompañaron al sacerdote, sus acólitos y al mayordomo, con cánticos alusivos al ingreso triunfal de Cristo a Jerusalén.

Incienso y melodías interpretadas por una banda de música complementaron la atmósfera de este tradicional ritual religioso que se remonta a los albores de la conquista española.

La iglesia de San Juan Bautista se convirtió en el centro de esta celebración y su interior se colmó de cientos de fieles que con reverencia dan la bienvenida a la comitiva liderada por el párroco.

31,000 damnificados se registraron aproximadamente en Piura.

Fervor

Esta iglesia, construida en 1547, es la primera que se edificó en Catacaos y es la principal casa de oración en este distrito, considerado el de mayor fervor católico en Piura.

En la liturgia se leyeron pasajes bíblicos alusivos al ingreso triunfal de Cristo a Jerusalén, circunstancias previas a su pasión, crucifixión y resurrección.

En la homilía, el sacerdote instó a los fieles de Catacaos a fortalecer su fe en Dios y hacerlo en comunidad solidaria, teniendo en cuenta las circunstancias difíciles que están atravesando por los embates de la naturaleza, expresados en torrenciales lluvias, desbordes, inundaciones, huaicos y otros desastres.

Al término de la eucaristía, el sacerdote volvió a bendecir las hojas de olivo y, después de abandonar el templo, los devotos participaron de una significativa procesión de imágenes del Señor crucificado, Cristo montado en un asno, San Juan Bautista y Santa Rosa de Lima, por las calles del distrito.