• DOMINGO 5
  • de abril de 2026

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reportaje gráfico

Elegante danza de mujeres

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Palla es un vocablo quechua que significa “princesa casada”. El Inca Garcilaso de la Vega describía a la colla como esposa del inca, a la ñusta, su hija, y a las pallas como “las hijas que se casan”. Ellas representan a las mujeres de la nobleza inca que danzaban acompañando a una procesión que luego de la llegada de los españoles se conocería como la de San Pedro, Patrón de Corongo (región Áncash).

Vestimenta de lujo

Las pallas llevan una vestimenta muy elegante. Original. De lujo. Propio de princesas. Consta de una pollera, enaguas, mangas vueludas, un tocado de perlas y plumas que se entrelazan con el cabello y una pechera en la que lucen sus joyas de oro, plata y piedras preciosas. Llevan también aretes “dormilonas”, por lo general de oro, y gargantillas igualmente de lujo.

Cuenta la leyenda que las pallas mediaron ante el inca para evitar una masacre en su pueblo, Corongo, y que su baile y vestimenta conmovieron y convencieron al inca, y así se evitó la matanza. Hasta hoy se cree que las pallas mantienen la mediación entre el pueblo y el santo patrón.

Llega la celebración

La fiesta de San Pedro de Corongo se inicia cada 27 de junio. Por la mañana, el “juez de agua” (mayordomo de ese año) recibe a la banda de músicos en una de las entradas del pueblo, y juntos se dirigen al atrio de la iglesia para solicitar la anuencia de San Pedro y así dar inicio a las celebraciones.

Luego, en su casa, estrenan la “tonada-huaino”, especialmente compuesta para la fiesta. Este huaino suele ser alegre y pegajoso y es la música central de la fiesta. Esto es un lujo de Corongo: tener cada año una “tonada” diferente.

En la tarde, se oficia la misa de bajada de San Pedro en la catedral de la plaza. Mientras tanto, por las calles de la ciudad “los cabecillas”, al son de la música de la danza de los “Panatahuas” con las cajas roncadoras y adornados con faroles bailan con la imagen de San Pedrito (dualidad). Este San Pedrito es cargado por hombres y mujeres que bailan muy alegremente, es también llamado “San Pedro borrachito”, y su imagen se encuentra en una urna a la entrada del pueblo.

En la noche es el “rompimiento”, baile general que encabezan las señoras. Según comentan, antes eran las viudas; hoy son mujeres vestidas de negro con sombrero, que llevan unos cirios encendidos y su botella de licor, y recorren las calles de Corongo hasta la madrugada. El 28 en la noche es la misa de vísperas y luego la fiesta de fuegos artificiales en la plaza de armas. Con ello, todos ya están preparados para el día central.

En la madrugada del 29, una banda anuncia la salida de las pallas, que bailan por las calles. Cuando amanece, salen los “panatahuas”, una cuadrilla de jóvenes bien ataviados. A media mañana se celebra la misa central y al mediodía sale la procesión, que recorre todas las calles de Corongo. Y las coloridas pallas se lucen hasta que entre la tarde. Ellas dejarán sus majestuosos vestuarios hasta el próximo año.

2,500 habitantes viven entre el pueblo y la zona agrícola de Corongo.