Central
Ahora acude más temprano, no falta a clases y dispone de más tiempo para estudiar, incluso para darse unas vueltas antes de empezar su día en el colegio. Así como ella, 123,040 estudiantes han sido beneficiados con este programa rural que surgió en el Vraem con la entrega de 2,000 bicicletas. No solo se acortaron las distancias que debían recorrer los estudiantes, sino que, además, motivaron para que sigan asistiendo a clases. Según estadísticas del INEI al 2013, se estima una tasa de deserción en secundaria rural de 8.5% entre jóvenes de 13 y 19 años.
Gestión escolar
Este porcentaje aumenta en las mujeres y en zonas de la Selva. Justamente, Yahaira vive en esta región. Pese a su corta edad, ella tiene claro que no quiere ser un número más de esa triste estadística. Ella ya escogió su profesión y proyecta ser una ingeniera ambiental.
“De las 26 regiones del país, el programa alcanza a 24. No se cuentan Lima Metropolitana y el Callao por tratarse de un programa netamente rural”, explica Javier Palacios, titular de la Dirección General de Calidad de Gestión Escolar.
En la región Ayacucho, Rutas Solidarias tienen gran alcance. Opera con resonante éxito en el centro poblado de Sachabamba, distrito de Ayahuanco, provincia de Huanta. Allí viven Víctor y Jefferson, alumnos de secundaria de una escuela pública. Ellos ya no llegan a su centro de estudios con los zapatos empolvados. La bicicleta se ha convertido en una herramienta vital en sus vidas. “Vengo con ganas de estudiar, luego de hacer mis ejercicios y divertirme con mis amigos”, cuenta Víctor, mientras Jefferson señala, con sonrisa tímida, que le encantan las carreras que hacen camino a la escuela.
En Cajamarca suman 11,554 las bicicletas entregadas, es la región con mayor número. Le siguen Huánuco, con 10,595n y Huancavelica, con 9,895. Además de la bicicleta, cada alumno recibe un casco, chaleco reflectante y un kit de mantenimiento por si necesita alguna reparación. Otro punto interesante del programa es que las bicicletas se entregan en calidad de préstamo a las escuelas focalizadas mediante la UGEL, pero los directores y los padres de familia deciden qué niños necesitan estos vehículos.
Responsabilidad
De preferencia se entrega a los que viven en las zonas más alejadas. “Tomamos muy en cuenta que el camino no sea zona de alto tránsito vehicular, de intervención minera, encumbradas, ni que haya precipicios”, enfatiza Palacios. Agrega que este año solo recibirán bicicletas los estudiantes de secundaria.
La idea es que cada alumno se responsabilice de una y luego la devuelva al colegio al finalizar el año escolar, convirtiéndose así en una cadena de solidaridad con pedales. Por estos días, en el hall del Ministerio de Educación se exhiben retratos de alumnos que se han beneficiado con este programa social.
Datos
Rutas Solidarias llegará este año a 123,040 estudiantes, impactando casi al 10% de la población rural escolar del Perú, considerada en casi un millón y medio de escolares.
Las bicicletas se han comprado a 60,000 proveedores privados y 50,000 a microempresarios.
Las distancias que hay entre las casas de los niños y las escuelas puede significar de 1 a 3 horas de viaje. En 2015 se cuadruplicó la cifra de entrega de bicicletas respecto a otros años. Esta labor proseguirá.