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Sin embargo, en tiempos de la República, la memoria de los abuelos y datos periodísticos de archivo indican que en 1925 hubo un Fenómeno El Niño que azotó con fuerza la costa norte del Perú. Hubo lluvias torrenciales y desbordes de ríos, mientras en el sur se registraban sequías.
En los últimos años, especialmente los pobladores de Piura, Tumbes y Lambayeque, recuerdan la catástrofe que ocurrió en 1983, considerado uno de los veranos más lluviosos y desoladores de la historia regional, a tal punto que se le denomina un “meganiño”, con daños económicos que superaron los 2,000 millones de dólares.
Tumbes, Piura y Lambayeque fueron los que más sufrieron por el exceso de agua, pues en muchos lugares llovió hasta junio de 1983. El Diagnóstico del Programa Integral de Rehabilitación y Reconstrucción de las Zonas Afectadas, elaborado por el Instituto Nacional de Planificación, informó que en estos tres departamentos la población económicamente activa afectada fue de 179,220 habitantes.
Según el balance de daños, 113,000 hectáreas de tierras agrícolas resultaron afectadas; 1,685 km de carreteras destruidas; 36 puentes dañados y 15,245 viviendas afectadas. Piura y Tumbes fueron declarados en emergencia.
En Piura las pérdidas materiales fueron muy grandes y se calculó que los daños a la población y a la infraestructura llegaron a los 500 millones de dólares. Gran número de familias resultaron damnificadas por la destrucción de sus viviendas, lo que significó 74,220 habitantes afectados. Un total de 84,000 hectáreas agrícolas resultaron afectadas y, a junio de 1983, las pérdidas en la agricultura llegaron a 72 millones de dólares.
El Instituto de Medición del Fenómeno El Niño (Imefen) de la UNI informó que los 17 departamentos más afectados por exceso o defecto de agua fueron Tumbes, Piura, Lambayeque, Amazonas, Cajamarca, La Libertad, Áncash, Lima, Ica, Ayacucho, Huancavelica, Apurímac, Cusco, Puno, Arequipa, Moquegua y Tacna.
De acuerdo con el Diagnóstico del Programa Integral de Rehabilitación y Reconstrucción de las Zonas Afectadas hubo en todo el país un total de 1’330,000 personas afectadas, de una población que por ese entonces bordeaba los 19 millones.
Asimismo, en 1983 aparecieron plagas y enfermedades, tal y como habría ocurrido en el pasado con otros meganiños, en los que el mayor impacto se producía sobre la vida y la salud de la población. Se presentó un notable incremento de las enfermedades respiratorias, gastrointestinales y dermatológicas, además de otras como la malaria, que ocasionaron un fuerte aumento de la mortalidad, especialmente infantil.
Para el profesor Rodolfo Rodríguez Arisméndiz, de la Universidad de Piura, “por su magnitud, El Niño de 1982-83 impactó en las economías de varios países, fue un evento climático que llamó la atención de la comunidad científica internacional y sirvió para que los gobiernos desarrollen estrategias para mitigar los efectos adversos de futuros eventos”.
Catástrofe de 1997-1998
Quince años después El Niño se reavivó con la misma intensidad en las costas del Pacífico Sur y afectó a Bolivia, Colombia, Ecuador, Venezuela y Perú.
En nuestro país, los departamentos más afectados por las precipitaciones pluviales fueron Piura y La Libertad.
El departamento con más damnificados fue Piura, con 120,000 afectados; seguido de La Libertad con 72,306 damnificados y Lambayeque con 71,756. También los efectos se sintieron en la región sureña de Ica, donde hubo 57,000 personas damnificadas.
Se calcula que en total fueron 23 los departamentos, es decir, siete más en relación con el fenómeno similar presentado en 1982-1983, con lluvias que duraron hasta 10 días en algunas zonas del norte del país. Este año, la historia se está repitiendo.
cifras
17
departamentos fueron afectados por las copiosas lluvias y desbordes de los ríos en 1983.
72,306
damnificados se registraron en la región La Libertad durante el fenómeno El Niño de 1998.