Central
El Plan Nacional de EIB es un documento de consenso, que recibió aporte de las comunidades.
Este reto significa que dentro de cinco años, cuando celebremos el bicentenario de nuestra Independencia, la educación básica de calidad estará garantizada para 1’100,000 niños, niñas y adolescentes que pertenecen a 52 pueblos originarios y hablan alguna de las 47 lenguas indígenas reconocidas oficialmente por el Estado.
A mediados de 2011, el Minedu inició una nueva etapa en el marco del Proyecto Educativo Nacional. Se priorizó la atención de los escolares de pueblos andinos y amazónicos y se implementaron, de manera sistemática y progresiva, las políticas de EIB. Estas se orientan a brindar una educación pertinente basada en los valores y prácticas culturales de los estudiantes para que utilicen correctamente su lengua materna indígena y el castellano.
Elena Burga Cabrera, directora general de Educación Básica Alternativa, Intercultural Bilingüe y Servicios Educativos en el ámbito rural del Minedu, destaca la importancia de dicho plan como instrumento de consenso, aprobado tras un proceso de consulta de varios meses en el que se recibieron los aportes de las comunidades indígenas. Incluso se escucharon las opiniones y voces de los estudiantes sobre la enseñanza que querían recibir.
Línea de base
El plan parte de una línea de base que indica, por ejemplo, que actualmente el 52% de niños indígenas reciben un servicio de EIB en el nivel inicial. Ante ello, la programación de metas anuales al 2021 es paulatina. Para este 2016 indica que el nivel de acceso alcanzará al 60% de los estudiantes, mientras que para 2017 llegará al 70%, el 2018 al 75%, el 2019 al 80%, el 2020 al 85% y el 2021 al 90%.
La línea de base precisa también que actualmente solo el 30% de las escuelas de inicial y primaria implementan efectivamente el currículo y la propuesta pedagógica de EIB. El objetivo para este año es llegar al 40% de estos centros, y seguir avanzando hasta alcanzar el 85% al 2021.
Material pedagógico
El Minedu ha desarrollado material pedagógico bilingüe en 19 lenguas y oficializó 31 alfabetos de lenguas originarias. Esta labor comenzó el 2012 con las seis lenguas de mayor número de hablantes: quechua (variantes chanca y collao), aimara, y las amazónicas asháninka, awajún, shipibo y shawi. En los años 2013, 2014 y 2015 se incluyeron más lenguas, como el quechua en sus variantes incahuasi-cañaris y Áncash o “central”, y el quechua amazónico. Con ellas suman 19 lenguas originarias con libros y cuadernos de trabajo en su idioma.