Año de la Esperanza y el Fortalecimiento de la Democracia
  • SÁBADO 7
  • de noviembre de 2026

Cultural

FOTOGRAFIA

Hay Festival Arequipa: las escritoras y el lector (crónica)

Blum, Demange, Pallares y Vega hablaron sobre su literatura en el Teatro Arequepay.

Y la última mesa que tenía reservado el Hay Festival de Arequipa 2026 para hoy, se dio en el Teatro Arequepay, frente a la plaza de armas de la Ciudad Blanca. 

Voces femeninas

Era el encuentro literario de cuatro autoras. Las narradoras Liliana Blum (México), Sophie Demange (Francia) y Nerea Pallares (España) expusieron sus puntos de vista sobre el tópico “Resistencia tiene nombre de mujer”. La novelista arequipeña Zoila Vega Salvatierra se encargó de mediar la mesa y formular las preguntas.

La literatura escrita por mujeres y sus temáticas fue considerada por años como algo menor a lo que producían los hombres. 

Blum, por ejemplo, sentía que su universo de las cosas domésticas que le gustaba explorar en sus primeros textos era considerado como “cosas de señoras” mientras que sus colegas varones, por el mismo tiempo, eran parte de una movida literaria donde las drogas y la violencia eran casi el sinónimo de la narrativa mexicana. 


Contra los estereotipos

Si hay un común denominador entre Blum, Demange, Pallares y Vega Salvatierra es que sus personajes femeninos van contra aquello que se denominaba “normal”, los estereotipos. 

Otro, es que ninguna de las autoras goza del “privilegio de género”: deben cumplir responsabilidades laborales, domésticas (limpieza, cocina, cuidado de hijos) y solo después de ello, inventarse horarios para la escritura. 

Sus personajes, a grandes rasgos, han sido invisibles, pero tienen sus propias complejidades. La libertad creativa de las autoras les permite construir personajes que pueden ser altamente violentos, por ejemplo. Si bien las autoras no tratan de justificar estos hechos en la ficción, sí buscan comprenderlos.

En el thriller Las carniceras, de Sophie Demange, sus personajes, de la clase media francesas, hartas de lo que sucede alrededor y los abusos sexuales, deciden tomar la justicia con sus manos, convertirse en justicieras, un rol antes exclusivo para personajes masculinos.  

El lector 

Atento, con su niño de seis meses en brazos, Jorge Luis Yucra, de 32 años, ha escuchado el conversatorio. Es un hombre contento: lleva en la mano libre tres novelas de Liliana Blum. Espera que termine el acto cultural y hace su cola para que su autora le firme los ejemplares. Su esposa, Mari Carmen, espera con el celular para hacer la foto.  

Blum le mira con aprecio mientras firma los ejemplares. Mientras ella sus colegas buscan tiempo para escribir robándole horas al día a día, Jorge Luis hace lo propio para leer: trabaja en una mina, y es uno de los pocos su empresa que dedican las horas libres a la lectura. Además, cuando llega de la mina a Arequipa, se involucra en las labores de la familia. “Para mi la lectura es mi pasión, me lleva a otro mundo. Es un lugar de escape”, dice. 

Asiste a todas las ediciones del Hay Festival Arequipa donde tiene la posibilidad de toparse con escritores de renombre, como Liliana Blum, una escritora favorita. Hay una noticia que le ha alegrado como lector: su autora le ha adelantado que la editorial Pandora sacará una nueva edición de sus libros. Jorge Luis espera que lleguen pronto al Perú y a Arequipa para adquirirlos. Se va contento. Es el hombre más feliz abrazando sus libros y a su hijo. 

(FIN) JVV/JVV