Gerencia y Liderazgo
Desde el consumo de agua en las labores de limpieza hasta la segregación de residuos y el uso de insumos, se presentan oportunidades para incorporar prácticas responsables y aprovechar mejor los recursos disponibles.
Integrar estos criterios requiere revisar los procedimientos de trabajo, involucrar a los colaboradores y establecer pautas que puedan mantenerse en el tiempo, sostiene el gerente de Limpieza y Medio Ambiente del Grupo EULEN Perú, Alex Gámez.
En esa línea, comparte cinco prácticas que las empresas pueden implementar:
1 Revisar el consumo de agua y energía. Identificar las áreas y actividades que concentran mayor consumo permite reconocer oportunidades de mejora.
Inspeccionar las instalaciones sanitarias, evitar el funcionamiento innecesario de equipos y aprovechar la iluminación natural cuando las condiciones lo permitan son medidas que pueden incorporarse a la gestión diaria.
2 Ajustar los procedimientos de limpieza. La selección y dosificación adecuada de los productos, así como la planificación de las tareas según las necesidades de cada espacio, ayudan a evitar el uso innecesario de agua e insumos.
Dichas pautas deben cumplir con las condiciones de higiene y seguridad requeridas.
3 Mejorar la segregación de residuos. Separar los desechos desde el lugar donde se generan facilita su posterior aprovechamiento y disposición final.
Para ello, las organizaciones pueden habilitar puntos de segregación identificados, establecer pautas claras y orientar a los trabajadores sobre cómo clasificar los materiales.
4 Capacitar al personal en prácticas sostenibles.Orientar a los colaboradores sobre el uso responsable de los insumos, el ahorro de recursos y la correcta segregación de residuos ayuda a incorporar tales hábitos en las labores diarias.
Asimismo, respetar los protocolos de cada instalación contribuye a una operación responsable y genera confianza en los clientes.
5 Medir los avances y establecer mejoras. Llevar un registro del consumo de agua y energía, los materiales utilizados y los desechos generados permite identificar oportunidades de mejora y evaluar los resultados de las medidas implementadas.
Con dicha información, las compañías pueden definir objetivos y ajustar sus pautas según las necesidades de cada operación.
“La sostenibilidad debe reflejarse en la interiorización de la forma en que se realizan las actividades diarias. Esto implica utilizar responsablemente los recursos, contar con procedimientos definidos y preparar a las personas para que puedan cumplirlos de manera adecuada”, señaló el ejecutivo.