Deportes
A sus 22 años, Poma, natural de El Tambo, comparte su práctica y éxito deportivo en pistas atléticas nacionales e internacionales con sus estudios del décimo ciclo de la carrera de Odontología en la Universidad Continental.
Con una nueva medalla de oro en los 1,500 metros planos y otra de plata en los 800 metros, obtenidas en el XII Campeonato Sudamericano de Atletismo U23 realizado recientemente en Santa Fe (Argentina), Anita sumó más de 70 preseas a su medallero personal: más de 50 de ellas doradas, entre las que destaca la obtenida en los 1,500 metros de los Juegos Bolivarianos Lima 2025
Nacida Chilca, Huancayo, en medio una familia de deportistas (su mamá atleta, su hermana atleta, un hermano atleta y otro jugador de fútbol), Anita encontró en el atletismo el sentido que le quería dar a esta parte de su vida. “Aún con 12 años iba a matricularme en un curso de verano de vóley en el IPD, pero no había vacantes. Menos mal que no había. Decidí entonces inscribirme en el curso de atletismo, y allí empezó esta apasionante historia”, recuerda Anita. Al final de ese curso, en marzo, corrió en una competencia 100 metros del mismo IPD y ganó una medalla de oro.
Rutina fuerte
Anita inicia sus entrenamientos diarios a las 5:30 horas. “Entreno en doble turno: usualmente, en la mañana, de 6:40 a 9:00, y en la tarde, de 16:00 a 19:00. Lo hago en el Centro de Alto Rendimiento de Huancayo, en el Coliseo Huanca o, cuando toca fondo, en la zona de 3 de Diciembre, en el distrito de Chupaca, asesorada por mi entrenador Raúl Pacheco”, precisa.
La exponente nacional no solo piensa en su presente, pues también se proyecta a un futuro fuera de las pistas porque se encuentra concluyendo su carrera, lo que significa que ahora mismo está haciendo su internado.
Se trata del inicio de su práctica médica en un policlínico de Huancayo, donde vigila a diario la salud bucal de pacientes jóvenes y adultos. “Debo haber extraído hasta ahora casi la misma cantidad de dientes como medallas conseguidas en el atletismo: unas 70”, afirma con una sonrisa.
Está segura de que la pasión por lo que hace la ayudó a seguir sus estudios universitarios sin descuidar el atletismo. “Amo el atletismo y amo la odontología. Esa pasión es lo que me ha ayudado a tener disciplina para no descuidar ni lo uno ni lo otro. Si había días en que las clases de la universidad empezaban a las 7 de la mañana, entrenaba desde 5. Me establecí horarios, armaba una rutina, planificando todo. Es que cuando amas lo que haces buscas la forma”, detalla Anita.
Retos por alcanzar
Anita sabe que está para más. Con varias medallas en las competencias de 800 y 1,500 metros, ahora aspira a nuevos retos en las competencias de 3,000 y 5,000 metros, por mencionar algunas. Por ello, lo que viene en su calendario es pasar por un control evaluativo este mes de noviembre. De salir todo positivo, en 2027 podríamos verla en competencias nacionales e internaciones de 3,000 metros o más.
Desde su experiencia, la joven deportista brinda una recomendación a quienes quieren iniciarse en la práctica del atletismo: “Deben plantearse muy bien el objetivo que quieren alcanzar, porque si fallas planeando estás planeando fallar. Hay que dedicarse a los entrenamientos tan seriamente como a la disciplina para que no fallen en los resultados y siempre hagan las cosas con constancia y disciplina”, finalizó.