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La vida de los tres menores cambió gracias a la ardua labor de un equipo multidisciplinario de cirujanos y especialistas, que demostrando vocación y compromiso con la vida participaron de un operativo de trasplante el pasado 05 de octubre, en el Día de la Medicina Peruana.
“Esta intervención se prolongó hasta el día siguiente con la ejecución de los trasplantes, el 06 de octubre, lo que ha devuelto la sonrisa a estos tres niños que hoy celebran la alegría de vivir”, señaló la directora general, doctora Melva Benavides López.
La doctora resaltó la importancia de decir “Sí” a la donación de órganos y de que la familia respete la decisión de quienes en vida manifiestan su deseo de donar, porque es la esperanza de muchos niños que esperan por un trasplante para seguir soñando. “Solamente el amor va hacer que le digamos Sí a la donación”, expresó.
El INSNSB es actualmente un centro referente de trasplante de órganos sólidos a nivel pediátrico, realizando a la fecha 125 trasplantes (70 de riñón, 25 de hígado, 30 de córneas) tanto con donante vivo como cadavérico, a niños y adolescentes de diferentes regiones del país.

Los tres pacientes fueron trasplantados y reciben tratamiento de manera gratuita, a través de la cobertura del FISSAL y el Seguro Integral de Salud (SIS).
Cielo llegó a Lima por una falla renal causada por el síndrome nefrótico, problema de salud que en 2023 la llevó a recibir tratamiento de diálisis en el Hospital del Niño de Breña, siendo referida posteriormente al INSNSB para el trasplante renal, ingresando a lista de espera en junio de 2024.
Su problema de salud renal comenzó cuando tenía 2 años de edad al presentar inicialmente hinchazón del ojo derecho que luego se extendió al rostro, falta de apetito y posteriormente dificultad para miccionar.
A los 5 años le diagnosticaron insuficiencia renal crónica en grado V, por lo que estuvo con tratamiento de diálisis peritoneal hasta antes del trasplante.
Didier es el otro paciente que recibió trasplante renal. Este adolescente de 14 años procedente de la provincia de Virú (La Libertad) comenzó con sus problemas de salud en 2023, cuando tenía 11 años, con síntomas de decaimiento, falta de apetito, sueño excesivo, palidez, anemia y sangre en la orina.
En el Hospital de Belén de Trujillo le diagnosticaron insuficiencia renal crónica y lo derivaron al INSNSB, donde luego de estudios médicos confirmaron que requería trasplante. En su caso, la falla renal fue por el síndrome de Alport, enfermedad genética y poco común que daña los riñones de manera progresiva.

Con tan solo 7 años de edad, el pequeño Jethro recibió trasplante de córnea debido al glaucoma congénito que le afectó ambos ojos. Además, nació con aniridia, una condición genética que se caracteriza por la ausencia de iris y una malformación congénita del segmento anterior ocular, lo que fue opacando su visión poco a poco y desarrollando problemas como catarata en ambos ojos.
El trasplante de Jethro es para su abuela, Benedicta Villaverde Oncebay, una enorme alegría y esperanza, ya que su hija y madre del menor, Meikiara, también tiene la misma discapacidad y hoy se hace cargo de ambos.
El pequeño viene siendo tratado en el instituto desde setiembre de 2025, a donde llegó ya con diagnóstico e ingresó a la lista de espera para trasplante de córnea. Durante la intervención también se le hizo una cirugía de catarata en el mismo ojo.
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