Año de la Esperanza y el Fortalecimiento de la Democracia
  • SÁBADO 24
  • de octubre de 2026

Opinión

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Reflexiones

Fortalecer la vigilancia de aluviones


Editor
Hernando Tavera

Jefe institucional del IGP


Sin embargo, estas también pueden convertirse en escenarios de peligro cuando se producen aluviones que descienden hacia zonas pobladas. Los eventos de 1941 y 1970 en Huaraz son recordatorios de las devastadoras pérdidas humanas y materiales que estos fenómenos pueden ocasionar.

Las lluvias extremas, que pueden intensificarse durante episodios del fenómeno El Niño, incrementan el riesgo de flujos de detritos y aluviones. Frente a esta amenaza, la vigilancia permanente y la generación de alertas oportunas son fundamentales para proteger a la población y fortalecer la gestión del riesgo de desastres.

En ese contexto, el Ministerio del Ambiente, a través del Instituto Geofísico del Perú (IGP), impulsa la implementación de sistemas de monitoreo en quebradas de la vertiente occidental de la cordillera Blanca. Esta iniciativa cuenta con el apoyo estratégico de la Mancomunidad Hatun Huaylas y el Gobierno Regional de Áncash, cuya participación ha sido clave para coordinar acciones con las comunidades expuestas.

Desde el 12 de octubre, las quebradas de Cojup, Casca, Llaca, Macón y Llanganuco cuentan con sistemas tecnológicos desarrollados por profesionales del IGP. Estos incorporan cámaras digitales de alta resolución para observar el desplazamiento de los flujos y medir su velocidad, así como sensores de nivel para estimar la altura que alcanzan. Con estos datos se elaboran relaciones entre distancia y tiempo que permiten estimar cuándo un flujo podría llegar a puntos de interés y orientar las acciones de respuesta.

En esta primera etapa, la información generada ante la ocurrencia de un flujo de detritos se comunica al Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) de Áncash para facilitar la activación de los protocolos de respuesta y la comunicación con la población expuesta. La siguiente etapa, prevista para inicios de 2027, contempla la instalación de sirenas en zonas urbanas vulnerables con el objetivo de transmitir alertas de manera directa y oportuna.

Esta tecnología, diseñada y desarrollada por el IGP, también se implementa en otras quebradas de Arequipa, y forma parte de iniciativas de monitoreo en Piura y Tumbes. Son avances que demuestran cómo la investigación científica y la innovación tecnológica pueden convertirse en herramientas concretas para anticipar peligros y reducir riesgos.

La prevención comienza con el conocimiento, pero requiere también tecnología, coordinación entre instituciones y participación ciudadana. Fortalecer la vigilancia de las quebradas es avanzar hacia comunidades mejor preparadas, capaces de actuar a tiempo frente a una amenaza natural. Desde el IGP, seguimos trabajando para que la ciencia contribuya a proteger vidas y construir un país más seguro. Ciencia para protegernos, ciencia para avanzar.