• JUEVES 17
  • de setiembre de 2026

Cultural

FOTOGRAFIA

Padre e hijo se reúnen por primera vez en una muestra que lleva el lenguaje del cómic urbano a la pintura

La muestra reúne dos generaciones y distintas aproximaciones a una expresión artística que ambos han incorporado a sus respectivos lenguajes visuales.

Bruno Velit, egresado de la escuela de Arte Corriente Alterna en 2022, desarrolla una propuesta vinculada con sus vivencias, la cultura urbana y su afición por el cómic.

Desde niño fue coleccionista de historietas y admirador del manga japonés y asiático. En sus obras combina figuras y escenas urbanas con pequeñas y grandes viñetas que trasladan a la pintura recursos propios de este lenguaje.

Referentes del manga

Entre sus principales referentes se encuentran Akira, de Katsuhiro Otomo, y las creaciones de Akira Toriyama, como Dragon Ball Z y Dr. Slump.

Estos universos gráficos forman parte del imaginario que Bruno Velit reinterpreta en una serie de pinturas de carácter personal y vivencial.

La propuesta de Miguel Ángel Velit parte de otra relación con el cómic.

Egresado de la Facultad de La Plata, Argentina, en 1990, durante su formación llevó cursos de cómic y dibujo urbano dentro del área de lenguaje visual. Allí tuvo como maestros a Moneta, Zanata y Ricardo Cohen.

Una mirada desde Argentina

Velit profundizó además en el trabajo de grandes autores del cómic argentino, entre ellos Alberto Breccia y Quino.

También estudió publicaciones como El Intervalo y Hierro, cuyos dibujos y recursos gráficos se convirtieron en referencias para su trabajo posterior.

Su aproximación al cómic estuvo ligada al estudio de las líneas, los planos y las posibilidades del dibujo como vehículo de un mensaje. Estos elementos reaparecen en sus actuales pinturas urbanas y establecen un diálogo con la propuesta de su hijo.

La exposición plantea así un encuentro entre dos experiencias y dos generaciones.

El cómic urbano funciona como punto de partida para una muestra en la que las influencias, recuerdos y experiencias personales de Miguel Ángel y Bruno Velit se trasladan al lenguaje de la pintura.

ECG