Cultural
El largometraje nos presenta a uno de los personajes más famosos de la cultura popular. Pero lejos del héroe que robaba a los ricos para ayudar a los pobres, el filme entrega a un Robin Hood solitario, herido y perseguido por las consecuencias de una larga vida marcada por la violencia.
Ambientada en el siglo XIII, la película sigue a un Robin envejecido que vaga por tierras desoladas después de la dispersión de los “Hombres alegres”. Sus antiguas hazañas son leyendas, pero detrás queda un hombre atormentado por sus crímenes y engaños.
Sin embargo, su destino cambia cuando “El Pequeño Juan” (interpretado por Bill Skarsgård) reaparece para llevarlo a una última aventura.

Sobre la producción
Hugh Jackman asume uno de los papeles más físicos y emocionalmente exigentes de su carrera. El actor hollywodense construye a un Robin Hood feroz y vulnerable, capaz de despertar temor, pero también empatía.
El propio actor ha señalado que el personaje lo llevó a explorar zonas todavía más oscuras que las abordadas en el personaje de Logan/Wolverine.
La muerte de Robin Hood, escrita y dirigida por Michael Sarnoski, combina la fuerza visual de una aventura medieval con un drama sobre la culpa, el paso del tiempo y el precio de la violencia. Las escenas exteriores del filme se rodaron en Irlanda del Norte.
(FIN) NDP/JVV