Economía
“Aunque el auge de la tecnología solar y eólica comenzó hace apenas una década y la mayoría de los equipos vigentes no ha cumplido su vida útil, las averías prematuras y la renovación tecnológica están acelerando el desecho de paneles, aerogeneradores y baterías”, señaló la organización en un comunicado.
Impacto ambiental
Este escenario, agregó la Olacde, ha llevado a varios países a diseñar planes, programas y regulaciones para el reciclaje de componentes reutilizables, con el objetivo de mitigar los impactos ambientales en todo el ciclo de vida de estas tecnologías, evitando que metales pesados, plásticos y sustancias corrosivas o tóxicas afecten el suelo, el aire y el agua.
“La generación de estos desechos constituye una oportunidad de economía circular cuyo valor económico potencialmente recuperable podría alcanzar los 209,000 millones de dólares en 2050, mediante estrategias de reciclaje, reutilización y valorización de materiales”, precisó la organización.
Según cifras de la Olacde, en la región existen 150 millones de paneles solares en operación y 16,000 aerogeneradores, lo que, junto al acelerado crecimiento de las baterías y de la energía solar y eólica, ya permite proyectar la magnitud de los volúmenes de materiales acumulados hacia mediados de siglo.
“Un total de 81 millones de toneladas de materiales estarán incorporadas en las tecnologías de transición y 36 millones de toneladas corresponderán a acero, equivalente al 63% de la producción anual actual de este metal en la región”, indicó la organización.
Recuperación
Además, cuatro millones de toneladas serán de cobre, volumen cercano al 40% de la producción anual regional, y diez millones de toneladas corresponderán a aluminio, casi el triple de la producción anual actual de América Latina y el Caribe.
La Olacde señaló que la recuperación de materiales críticos podría reducir la dependencia de materias primas vírgenes, disminuir importaciones estratégicas, crear nuevas cadenas regionales de valor, generar empleo especializado y reforzar la seguridad del suministro para el futuro sector energético.
Normas
Sin embargo, advirtió que el desarrollo de esta industria requerirá el fortalecimiento de marcos regulatorios específicos, esquemas de responsabilidad extendida del productor, sistemas de trazabilidad y logística inversa, ya que “estas capacidades son todavía incipientes en la mayoría de los países de la región”.
Inteligencia artificial
La Olacde propone integrar herramientas avanzadas, como la inteligencia artificial, para optimizar las cadenas de logística inversa. El objetivo es predecir con exactitud las tasas de fallo y los flujos de desecho de los componentes para coordinar su recogida selectiva.
Asimismo, promueve la estandarización de criterios de diseño modular para que los fabricantes configuren sus paneles y turbinas pensando, desde el primer boceto, en cómo se desensamblarán en el futuro.
Instituciones como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) insisten en que los marcos legales de REP deben expandirse obligatoriamente a la infraestructura de servicios públicos. Con este esquema, las empresas desarrolladoras y los consorcios de energía limpia no pueden simplemente abandonar o revender terrenos con equipos obsoletos; deben financiar y certificar la disposición final y el reciclaje de cada panel y pala de aerogenerador que instalen.