Indicadores adelantados confirman fuerte dinamismo en la producción
El despliegue de los indicadores adelantados de la actividad económica en mayo y junio de este año expone un dinamismo extraordinario en los cimientos del aparato productivo interno, consolidando la inversión privada como el motor central del crecimiento.
El resultado más contundente de este proceso se manifiesta en la importación de bienes de capital y materiales de construcción, un rubro crítico que registró una expansión interanual del 28.43% en el quinto mes del año, movilizando un flujo de 1,962 millones de dólares destinados a la renovación tecnológica y la ampliación de la capacidad instalada en las corporaciones.
Tal avance apuntaló las adquisiciones externas totales, las cuales ascendieron a 6,162 millones de dólares con una variación positiva del 21.98%, lo que demuestra que el fortalecimiento del abastecimiento de insumos y bienes de equipo se transformó en la máxima prioridad para las firmas locales.
Capitales
No se trata de un incremento inercial, sino de una profunda reconfiguración en la planificación de los presupuestos de las inversiones corporativas, orientada a capitalizar la recuperación de la demanda agregada y a mitigar los costes de oportunidad.
Paralelamente, los indicadores sectoriales de consumo interno y energía ratifican este quiebre de tendencia de manera categórica.
Durante el quinto mes de 2026, el despacho de cemento anotó un sólido avance del 7.97%, encadenando cinco meses consecutivos de comportamiento expansivo sostenido.
Este dinamismo se encuentra alineado con la demanda de electricidad, que reflejó una tasa de crecimiento del 5.47% en mayo y mantuvo un ritmo preliminar de 1.80% en junio del mismo año.
Lo relevante es que la producción energética respondió mediante un incremento del 27.61% en la generación termoeléctrica, logrando mitigar la retracción coyuntural inducida en las centrales hidroeléctricas debido a factores de variabilidad climática estacional.
Lo que se desprende de estas variables reales es que las plantas industriales peruanas operan con niveles crecientes de utilización de infraestructura, requiriendo un flujo continuo de potencia para sostener su actividad.
Créditos
Este robusto engranaje operativo encuentra un respaldo financiero indispensable en la evolución del mercado de préstamos doméstico, donde la intermediación bancaria actúa como un catalizador directo de los planes corporativos y del consumo familiar.
Los créditos dirigidos a las corporaciones y empresas grandes, medianas, pequeñas y microempresas (mypes) continuaron expandiéndose a una tasa anualizada del 5.47% en mayo de 2026, consolidando una asignación de liquidez de 229,726 millones de soles en los balances del sistema financiero.
Al mismo tiempo, el financiamiento a las familias experimentó una aceleración notable: las colocaciones de consumo exhibieron un incremento anualizado del 13.96%, situando su saldo total en 83,826 millones de soles, respaldados por una expansión de 10.53% en el número de plásticos activos dentro de la banca múltiple, los cuales totalizaron 7,117,000 unidades en el periodo.
En sintonía con esta confianza, el segmento hipotecario se elevó 7.30%, acumulando un saldo de 73,476 millones de soles que dinamiza directamente el mercado inmobiliario.
La sostenibilidad de esta expansión crediticia se fundamenta en un saneamiento integral de las carteras comerciales, lo que reduce sustancialmente los riesgos de balance para el sector financiero privado.
Este entorno de contención del peligro se desarrolló en un contexto en el que las condiciones de rentabilidad se mantuvieron estables y la tasa de interés activa promedio en moneda nacional se situó en 16.50% en junio de 2026, mientras que el rendimiento pasivo promedio se comprimió al 1.97%, manteniendo el margen bancario absoluto en un nivel de 14.53%.
Confianza
En este entorno de reactivación generalizada, el titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Rodolfo Acuña Namihas, señaló que esta mayor confianza contribuye de manera decisiva a sostener el crecimiento de la actividad económica en los próximos meses.
El funcionario enfatizó que la mejora en las proyecciones empresariales refleja un clima de certidumbre que propicia la reanudación de proyectos en sectores estratégicos como la minería, la energía y la infraestructura urbana.
De acuerdo con la encuesta de expectativas macroeconómicas del Banco Central de Reserva (BCR) de junio de 2026, la previsión sobre la economía a tres meses retornó al tramo expansivo en 55.5 puntos, mientras que la perspectiva a 12 meses alcanzó los 68.6 puntos, su hito más elevado desde noviembre de 2020 y acumulando 32 meses de permanencia ininterrumpida en la zona de expansión.
El entrevistado precisó que esta regularidad es indispensable para que las corporaciones asuman compromisos de gasto de capital fijos, atenuando con éxito el impacto de choques sectoriales previos.
El arraigo de este optimismo macroeconómico se observa con nitidez en las intenciones corporativas de expansión física. La expectativa de inversión de las empresas a 12 meses se ubicó en 67.2 puntos en junio de 2026, marcando su nivel más alto desde octubre de 2017.
Las corporaciones entienden que las condiciones exigen una respuesta proactiva para optimizar la cuota de mercado ante una demanda interna en aceleración.
El hecho de que la totalidad de los 12 indicadores medidos por la autoridad monetaria se sitúen dentro del tramo optimista al cierre del primer semestre de ese periodo provee un marco de predictibilidad inédito en la última década, transformando el entorno industrial en un foco de atracción para capitales de largo aliento.
Comercio
El sector externo, por su parte, ofrece un viento a favor indispensable para sostener este ciclo expansivo y dotar de liquidez internacional al país.
Las exportaciones tradicionales registraron un repunte interanual del 63.52% en abril de 2026, impulsadas por la normalización operativa de la producción minera, lo que permitió movilizar un valor aduanero de 7,006 millones de dólares FOB.
Como impacto positivo de este flujo superavitario, las reservas internacionales netas del BCR escalaron hasta situarse en una cifra histórica de 98,537 millones de dólares al cierre de junio del mismo ciclo.
Esta sólida posición actúa como un escudo formidable frente a las turbulencias financieras externas, garantizando una estabilidad cambiaria estructural que se reflejó en una apreciación anualizada del sol del 5.54% frente al dólar estadounidense. La fortaleza de la moneda doméstica reduce de forma directa los costes de adquisición de maquinaria avanzada, abaratando el proceso de modernización tecnológica.
A pesar de estos resultados favorables, la política macroeconómica exige un monitoreo riguroso ante las presiones sobre el índice de precios. La inflación anualizada se ubicó en 4.01% al cierre de junio de 2026, presionada por factores exógenos vinculados a la cotización internacional de insumos críticos. El precio promedio del petróleo West Texas Intermediate se situó en 88.50 dólares por barril en dicho mes, lo que representa un incremento interanual del 29.13%.
Este repunte energético ejerce una fuerza alcista sobre las cadenas de distribución internas, elevando el coste de oportunidad de las empresas que no diversificaron su matriz operativa y forzaron a la autoridad monetaria a calibrar sus tasas de referencia con cautela analítica.
La gestión de las finanzas públicas acompañó la dinámica de la demanda interna mediante una recomposición de sus flujos de caja. La recaudación fiscal reflejó el vigor de las transacciones comerciales: los ingresos por concepto del impuesto general a las ventas (IGV) interno se incrementaron en un notable 23.11% en mayo de 2026, sumando un flujo neto de 5,092 millones de soles que valida el dinamismo del consumo minorista, el cual estuvo apuntalado por la venta de vehículos nuevos, la cual se disparó 42.50%.
Asimismo, los tributos aduaneros avanzaron 5.50%, aportando 3,899 millones de soles.
Por el lado del egreso fiscal, los desembolsos de consumo del Gobierno general crecieron 8.27% al totalizar 12,469 millones de soles en el periodo referido, logrando neutralizar el impacto de una ligera contracción coyuntural de 3.22% registrada en la inversión pública durante el mismo mes, transfiriendo de esta manera la responsabilidad de la acumulación de capital físico al dinamismo del sector corporativo privado.
La sostenibilidad de este ciclo de crecimiento dependerá de la celeridad con la que los agentes privados traduzcan el prolongado optimismo de las encuestas macroeconómicas en la ejecución material de proyectos de inversión productiva de gran envergadura.
Pesca e hidrocarburos
La marcada tendencia hacia la variabilidad oceanográfica y las anomalías térmicas en el litoral configuran un escenario desafiante para las actividades extractivas tradicionales, lo que condiciona la regularidad de sus flujos comerciales.
Como resultado de este choque biológico, el sector pesquero marítimo sufrió una alarmante contracción del 73.10% en mayo de 2026, explicada por un desplome del 97.6% en la captura de anchoveta destinada a la industria de harina y aceite de pescado, que pasó de 1,327,933 toneladas en el mismo mes de 2025 a tan solo 31,771 toneladas en el periodo actual. La parálisis de la extracción industrial contrasta con el comportamiento de la actividad para consumo humano directo, que logró expandirse 4.50%.
Esta evolución bimodal coincide con la trayectoria de normalización del rubro hidrocarburos, el cual registró una expansión del 3.24% en mayo de 2026 tras superar restricciones logísticas observadas en marzo por la emergencia en el ducto de Camisea y el mantenimiento técnico de la planta Melchorita en abril; dicha recuperación se reflejó en un avance del 14.2% en la producción de gas natural y de 10.4% en líquidos derivados.
Datos
La sostenida tendencia de recuperación del consumo minorista y el comercio interno consolida una sólida base de aportaciones para la caja fiscal del Gobierno central.
El indicador más elocuente de este dinamismo sectorial se manifiesta en el mercado automotor local, donde la venta de vehículos nuevos registró un espectacular avance del 42.50% en mayo de este año.
Ello refleja una fuerte reactivación en las decisiones de compra de las familias y en la renovación de flotas comerciales por parte de las empresas.
La expectativa sobre la economía a 12 meses alcanzó los 68.6 puntos, con lo cual marcó su nivel más elevado desde noviembre de 2020.