Inabif garantiza protección del Estado a más de 6,000 niñas, niños y adolescentes de Puno
Directora ejecutiva, Melina Locatelli, supervisó centros de acogida residencial y fortaleció la coordinación con la Policía Nacional, durante una visita de trabajo.
La jornada tuvo como objetivo supervisar el funcionamiento de los servicios de protección y fortalecer la articulación interinstitucional para garantizar una atención oportuna y de calidad a la población vulnerable.
Durante el recorrido, la funcionaria visitó diversos Centros de Acogida Residencial (CAR), entre ellos el Hogar Sagrado Corazón de Jesús, en Juliaca, donde se atiende a 17 niños de entre 6 y 12 años. También supervisó el CAR Hogar Virgen de Fátima, que alberga a 60 niñas y adolescentes; el CAR San Martín de Porres, con 23 residentes; y el CAR Rijchariy, donde reciben protección siete adolescentes mujeres.
En cada centro sostuvo reuniones con los equipos técnicos y dialogó con las niñas, niños y adolescentes, recogiendo sus necesidades y propuestas para seguir mejorando las condiciones de atención y asegurar entornos seguros, acogedores y orientados a su desarrollo integral.
La visita incluyó además una reunión de trabajo con el jefe de la Región Policial de Puno, general PNP Jorge Tomás Guardia Riveros, y comisarios de distintas jurisdicciones. Durante el encuentro, se acordó fortalecer los mecanismos de coordinación entre el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), a través del Inabif, y la Policía Nacional del Perú.
Entre los principales acuerdos destaca la implementación de nuevos canales de comunicación interinstitucional y la conformación de un grupo de coordinación integrado por directores de los CAR, comisarios y puntos focales de ambas entidades, con el fin de brindar una respuesta rápida y eficaz ante situaciones de emergencia.
“La protección integral de nuestras niñas, niños y adolescentes requiere una respuesta coordinada, cercana y eficiente. Por eso seguimos fortaleciendo alianzas estratégicas que garanticen entornos seguros y mayores oportunidades para su desarrollo”, señaló Locatelli.
Asimismo, la directora ejecutiva destacó que la Asistencia Económica por Orfandad contribuye a mejorar las condiciones de vida de los menores beneficiarios, apoyando su alimentación, educación y bienestar.
La continuidad y ampliación de este programa reflejan el compromiso del Estado peruano de consolidar una red de protección social que garantice los derechos de niñas, niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad, mediante una atención articulada, oportuna y de calidad.