• JUEVES 4
  • de junio de 2026

Economía

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energía y fertilizantes subirán de precio

Guerra en Medio Oriente afectará expansión global

La economía mundial crecería 2.8% en el presente año.

París, Francia AFP

En su último informe, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, con sede en París, rebaja sus proyecciones de marzo, pero establece dos hipótesis vista la “incierta” evolución del conflicto y sus efectos.

Desaceleración

El crecimiento pasará del 3.4% en el 2025 al 2.8% del PBI en el 2026 si las perturbaciones son “limitadas” en el tiempo, pero la desaceleración podría ser mayor este año, hasta el 2.1%, si se prolongan hasta el 2027. En marzo, había proyectado un 2.9%.

“El choque energético derivado del conflicto en Medio Oriente es real y grave. Está generando un aumento de los costos y de la incertidumbre para los hogares y las empresas en todo el mundo”, dijo el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann.

Conflictos

La guerra lanzada contra Irán por EE. UU. e Israel ha sacudido la economía mundial, máxime por el bloqueo que ha hecho Teherán del estrecho de Ormuz.

Tras alcanzar un frágil cese del fuego el 8 de abril, las negociaciones indirectas para poner fin a la guerra entre Washington y Teherán se encuentran estancadas.

Pero “los efectos económicos de este conflicto probablemente se sentirán durante bastante tiempo, incluso después de que termine”, y “en todas partes, debido a las interconexiones en las cadenas de suministro mundiales y a la integración de los mercados energéticos globales”, apunta el informe.

Fertilizantes

Las economías asiáticas se cuentan entre las más afectadas, al igual que los del Golfo.

En América Latina, que “no es una de las regiones más afectadas”, sus efectos se sienten en el aumento de los rendimientos de los bonos soberanos a 10 años y de los precios de fertilizantes, según Aida Caldera, del departamento de Economía de la OCDE.

“Estos fertilizantes son un insumo para la agricultura y si estos aumentos persisten en el tiempo, (...) podrían trasladarse a mayores costos de producción y, en última instancia, a mayores precios de los alimentos”, advierte.