• MIÉRCOLES 13
  • de mayo de 2026

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Día de la Hipertensión: presión arterial alta eleva riesgo cardiovascular y cerebrovascular

La hipertensión es el principal factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares (ACV) .

"Medir la presión arterial y realizarse chequeos médicos periódicos que incluyan evaluación cardiaca son hábitos de autocuidado que cambian el curso de la salud de una persona, pero la mayoría espera tener síntomas para consultar, y con la hipertensión ese momento puede llegar cuando ya existe daño en órganos", advierte el doctor Arnold Zárate Trillo, cardiólogo de Sanitas Consultorios Médicos. 

El especialista también destaca que la hipertensión no controlada es una de las principales causas para desarrollar enfermedades como:

-Infarto agudo de miocardio. La presión elevada obliga al sistema cardíaco a trabajar con mayor esfuerzo de forma continua, lo que engrosa el músculo y endurece las arterias. El resultado es una reducción del flujo de sangre al corazón que puede derivar en un infarto . Suele manifestarse con síntomas como: dolor u opresión en el pecho, irradiación al brazo izquierdo, sudoración, náuseas y dificultad para respirar .

-Accidente cerebrovascular (ACV). La hipertensión es la causa prevenible más frecuente de ACV. El daño sostenido en las arterias cerebrales favorece la formación de coágulos o su ruptura4. Este se presenta con: debilidad súbita en un lado del cuerpo, dificultad para hablar, alteraciones visuales, dolor de cabeza repentino y pérdida del equilibrio .


-Insuficiencia cardíaca. La sobrecarga crónica que produce la presión arterial elevada sobre el corazón puede derivar en la pérdida progresiva de su capacidad para bombear sangre al organismo, dañando los ventrículos y generando rigidez muscular4. Se manifiesta con fatiga, dificultad para respirar, hinchazón en las extremidades inferiores, sibilancias y tos persistente.

-Enfermedad renal crónica. Los riñones actúan como un filtro que limpia la sangre y elimina los desechos del cuerpo. Para hacer ese trabajo, dependen de pequeños vasos sanguíneos que, cuando la presión arterial es alta durante mucho tiempo, se deterioran progresivamente y sin que la persona lo note, hasta que estos órganos dejan de funcionar. En fases avanzadas aparecen fatiga, falta de aire, problemas de sueño, náuseas y confusión.

-Retinopatía hipertensiva. La afección también deteriora los vasos de la retina4, pudiendo provocar dolor de cabeza, visión borrosa o incluso pérdida visual parcial o total .

¿Qué hacer para mantener la presión arterial controlada?

La hipertensión tiene múltiples causas, entre ellas, el sobrepeso u obesidad, la ingesta excesiva de sal, el sedentarismo, el estrés crónico, el consumo de alcohol y tabaco4, y antecedentes familiares. El Dr. Zárate explica que, si bien esta enfermedad no tiene cura, sí es posible controlarla si se actúa a tiempo, ante ello comparte algunas medidas a considerar:

1. Medir la presión regularmente, aunque no haya síntomas. Al menos una vez al año en adultos sanos y cada 3 a 6 meses si existen factores de riesgo. La medición puede realizarse en establecimientos de salud, farmacias o en el hogar con un tensiómetro validado. 

2. Reducir la ingesta de sal a menos de 5 gramos diarios (aproximadamente una cucharadita), evitando procesados, embutidos y conservas que suelen tener alto contenido de sodio. 

3. Incorporar actividad física, que considere al menos 150 minutos semanales de ejercicio moderado como caminata, natación, ciclismo. Esto puede reducir la presión sistólica entre 4 y 9 mmHg.


4. Controlar el peso, con especial atención a la grasa abdominal, adoptando una alimentación mediterránea basada en frutas, verduras, legumbres y granos enteros, evitando ultraprocesados o grasas saturadas. 

5. Gestionar el estrés, un factor que activa el sistema nervioso simpático y eleva la presión arterial de forma sostenida. Para ello, dormir entre siete y ocho horas, realizar ejercicios de respiración y mantener la actividad física son claves.

6. Dejar de fumar y limitar el alcohol, sustancias que no solo tienen un efecto directo sobre la presión arterial, sino que también reducen la eficacia de los medicamentos antihipertensivos.

El doctor Zárate agrega que, en los casos donde el paciente ya ha sido diagnosticado, es fundamental que sea constante con su medicación, no suspenderla ni modificarla sin supervisión médica, “incluso cuando la presión parezca normal, porque puede provocar un rebote hipertensivo”.

El Día Mundial de la Hipertensión, que se celebra cada 17 de mayo, es un recordatorio de la importancia de mantener bajo control esta afección, "que no avisa, pero sí deja huellas. No se trata de buscar enfermedades, sino de proteger la salud antes de que el daño sea irreversible", concluye Zárate.