Señala que "no le temblará el pulso para enfrentar al crimen organizado"
San José, Costa Rica EFE
En un acto multitudinario en el Estadio Nacional de San José, la politóloga de 39 años juró para un periodo de cuatro tras ganar cómodamente las elecciones del 1 febrero, gracias a la popularidad de su mentor, el presidente saliente Rodrigo Chaves, a quien nombró superministro. Exministra de la Presidencia de Chaves, toma las riendas del pequeño país centroamericano de 5.2 millones de habitantes, famoso por su estabilidad política y riqueza natural, pero hoy con un récord de asesinatos por el narcotráfico.
"Una respuesta de mano dura porque es lo que ustedes esperan (...). No me temblará el pulso para enfrentar el crimen organizado", dijo, al señalar como inaceptable que "el narcotráfico encuentre grietas" en el sistema democrático costarricense.
Prisiones Admiradora del presidente Nayib Bukele, Fernández reiteró en su discurso que pronto inaugurará una cárcel inspirada en la megaprisión para pandilleros de El Salvador.
"Pero eso no servirá de nada si los jueces siguen soltando a los delincuentes peligrosos", manifestó al achacar al poder judicial, como su antecesor, la crisis de inseguridad.
Anunció además reformas para endurecer las penas y que el año carcelario sea de 12 meses y no de ocho, como ocurre actualmente. "Ya no más alcahueterías", subrayó.
Mayoría
Fernández gobernará a la sombra de su mentor, quien ejercerá como una suerte de primer ministro que controlará la agenda política y económica del llamado "gobierno de la continuidad".Gobernará con 31 de 57 diputados a su favor, una mayoría conveniente para buscar aliados en su afán de reformar el Estado, sobre todo el poder judicial.
"La reforma que necesitamos es profunda y la vamos a impulsar", dijo la presidenta, que también heredó la mayoría del gabinete de Chaves.