Derecho

Periodista
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Así lo sostuvo el experto Maximiliano Amor Navarrete, quien refirió que en América Latina se presenta “un fenómeno emergente, porque, si bien la IA ya lleva algunos meses irrumpiendo de manera muy fuerte, la industria legal, particularmente, por un lado, es muy tradicional, en términos de tecnología; pero, por otro, es en las que más influyó el tema de la inteligencia artificial”.
Soluciones
“De las soluciones más verticales de industria, diría que la legal es de las más afectadas, para bien o para mal. En nuestro caso, creemos que es para bien. ¿Cómo afectó?, pues, de alguna manera está ayudando a automatizar ciertos procesos en la gestión legal y en la administrativa de los estudios de abogados”, recalcó.
El director ejecutivo de LemonTech, dedicada al software legal para empresas y firmas jurídicas, recordó que una preocupación que está en constante debate es que muchos de los abogados sienten que la inteligencia artificial puede ser una amenaza que podría, incluso, reemplazar la gestión de los letrados.
“Creemos que es una oportunidad. Los abogados que abracen la tecnología y adopten estas nuevas herramientas que, sin duda, son supertransformacionales, van a contar con una ventaja competitiva frente al resto en una industria que, como la mayoría, está saturada”, remarcó.
Amor manifestó que frente al gran número de letrados que existe en Perú, será clave para el futuro desempeño en la gestión de los abogados el hecho de que estén en constante adaptación y adquiriendo las nuevas tecnologías.
“Hoy, la conversación está centrada, principalmente, en la gestión legal y eso tiene que ver con la ayuda a la generación de documentos que pueden ser la redacción de contratos, la revisión de contratos y el seguimiento de causa. Por lo tanto, tiene que ver más con la gestión propia del abogado”, explicó.
Por otro lado, dijo, además de estar abordando este aspecto también “queremos visibilizar las oportunidades que existen en el ámbito de la tarea administrativa que no son propias de la abogacía en sí mismas, pero sí de la operación del estudio”.
El especialista mencionó la carga de horas, la automatización en los procesos de cobro, con agentes que puedan predecir ciertas cosas a nivel de rentabilidad. “Todo esto no tiene que ver tanto con la abogacía de forma literal”, anotó.
Facturación
Amor manifestó que en la prestación de los servicios legales se presenta también “un fenómeno bien interesante. Los estudios históricamente han cobrado y facturado por la cantidad de las horas invertidas en los proyectos, en un contrato, en una gestión legal. Esa era la manera principal”.
“Como la tecnología está llevando a que todo sea mucho más eficiente, por lo tanto, más rápido, y estos entregables se logren en menos tiempo, y los clientes están siendo mucho más exigentes y piden tener más visibilidad, lo que antes era superobvio, que era el cobro por hora, hoy en día ya no es tan obvio”, expresó.
Por lo tanto, subrayó, las firmas de abogados deben poder mostrar más flexibilidad en los temas de cobro, ser más eficientes en cómo gestionan los trabajos. “En esa línea, sacamos algunos estudios internos y si bien la facturación por hora está cambiando, la métrica de productividad sigue siendo siempre el tiempo invertido. Aunque no cobres por hora, debes saber el tiempo que invertiste en un proyecto para determinar cuánto te deben pagar”, anotó.
Amor reveló que, de acuerdo con el reporte, existe un promedio de fuga de cinco horas al mes por abogado que no se factura solo por el hecho de que no se ingresa bien, de que concentran la carga de horas para el final de mes y se olvidan de hacer el ingreso.
Además, sostuvo, se toman cerca de 10 horas al mes solo en la tarea manual de cargar las horas. “Ahí hay una oportunidad gigante, porque si cada abogado, en estudio grande o pequeño, toma más de un día laboral solo en cargar horas hace que baje bastante la productividad, pues esas 10 horas las podría usar en avanzar un proyecto, en traer nuevos clientes, etcétera”, puntualizó.
Áreas administrativas
De acuerdo con el foco del bufete y la especialización, Maximiliano Amor sugirió, para el ingreso de las nuevas tecnologías, primero, ver qué parte del área administrativa, más manual, se puede optimizar a fin de que a los letrados les quede el mayor tiempo posible despejado para ejercer su profesión.
“Los abogados estudiaron para gestionar a sus clientes en el ejercicio legal, no para estar cargando planillas o elaborando presupuestos. Existe todo un proceso que es probablemente más del 50 % del tiempo que tiene que ver con la parte administrativa de la operación del estudio y, después, el otro 40 % o 50 %, que es el ejercicio legal”, recalcó.
El experto recomendó a los letrados, “en primer lugar, tratar de disminuir en lo posible la parte administrativa, cosa que les quede más tiempo para ejercer su profesión y traer nuevos clientes, que es lo que permite el crecimiento”. “Una vez dominada esa sección, inyectar inteligencia en el ejercicio legal.
Obviamente, con las precauciones respectivas, en un marco ético, con validaciones humanas en el uso de la tecnología, etc.”, enfatizó. Amor resaltó que, cada vez más, la tecnología entra en las distintas áreas y de diversas formas.
“Estamos enfocándonos mucho en la gestión legal, pero también en la administrativa, con una capa de inteligencia sobre ellas que genere las métricas para saber dónde mejorar”, afirmó.
Norma
31814 Es el número de la Ley que promueve el uso de la inteligencia artificial en favor del país.