Semana Santa: El 70% de compras se se tomarían desde el celular
La inmediatez y la seguridad digital son claves en un periodo de consumo masivo,
“El feriado largo comprime el túnel de conversión. En un fin de semana habitual, el usuario investiga, compara y decide; en Semana Santa, todo ocurre en horas: observo el destino, reservo y adquiero lo requerido para el traslado. El comercio electrónico que no se encuentre preparado para esa velocidad, pierde”, explica la general manager Latam de VTEX (plataforma global de comercio electrónico), Yuriko Huayana.
Tal comportamiento responde al auge del turismo interno durante los días festivos. Con desplazamientos de apenas tres o cuatro jornadas, los usuarios priorizan adquisiciones de último momento en rubros específicos como indumentaria ligera, protección solar, aperitivos, complementos de viaje y artículos de botica. La premura, además, redefine las expectativas logísticas.
“Los desplazamientos breves implican adquisiciones de cierre. Aquello dinamiza categorías muy concretas y exige entregas inmediatas. Si su plataforma de ventas muestra un artículo que es incapaz de arribar antes del jueves, esa transacción se ha perdido”, advierte la ejecutiva.
El canal móvil resulta fundamental en periodos festivos. Dentro de este ámbito, la conversión depende en menor medida del costo y más de la ejecución operativa. La disponibilidad real de suministros, un proceso de pago sin fricciones y una promesa de entrega fidedigna resultan determinantes para capturar la demanda en una ventana temporal extremadamente reducida.
Canal móvil
A lo expuesto se suma el predominio del canal móvil, que concentra la mayor parte de resoluciones de compra en esta temporada.
“En Perú y Latinoamérica, más del 70% de las determinaciones de consumo en feriado se ejecutan desde el dispositivo celular, según Payments and Commerce Market Intelligence (PCMI). Si su experiencia móvil no es impecable, queda fuera del mercado”, sostiene la ejecutiva.
Ante dicho escenario, las firmas más competitivas han cesado de reaccionar al calendario para comenzar a anticiparlo. Activan campañas días previos al festivo con mensajes de apremio real —como lapsos de entrega garantizados o existencias limitadas por zona—, alineando mercadotecnia, inventario y logística.
La Semana Santa se posiciona como una verdadera prueba de resistencia para el comercio electrónico regional: un periodo en el cual la capacidad de respuesta en tiempo real define quién capitaliza el consumo y quién queda fuera del proceso de compra.