• MARTES 31
  • de marzo de 2026

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Fallece Marcelino Abad, el peruano más longevo de Pensión 65 a pocos días de cumplir 126 años

Adulto mayor, símbolo de resiliencia y longevidad, partió a la eternidad en Huánuco, rodeado del acompañamiento del programa social.

El adulto mayor dejó de existir en la región Huánuco, donde residía en una casa hogar junto a otros usuarios del programa, con quienes había construido lazos de cercanía y afecto en la localidad de Huácar, provincia de Ambo.

La ministra de Desarrollo e Inclusión Social, Lily Vásquez Dávila, expresó sus condolencias por la partida de ‘Mashico’, destacando que su vida representa un ejemplo de fortaleza, historia y dignidad. “Su legado nos recuerda el valor de nuestros adultos mayores y la importancia de seguir construyendo un país que los cuide, los respete y los acompañe”, manifestó.

De acuerdo con la información médica, el deceso se produjo por causas asociadas a su avanzada edad. Días antes, el adulto mayor había presentado dificultades respiratorias relacionadas con los cambios de clima, de las cuales logró recuperarse parcialmente.

Desde el Midis y Pensión 65 se desplegó un equipo para brindar acompañamiento y soporte a las personas cercanas a ‘Mashico’, así como para expresar la solidaridad institucional ante esta pérdida que enluta no solo a su comunidad, sino a todo el país.


Un legado que trasciende el tiempo

La historia de don Marcelino Abad trascendió fronteras al convertirse en un símbolo de longevidad y resiliencia. Nacido en el año 1900, enfrentó desde temprana edad la pérdida de sus padres y vivió largos periodos en soledad, superando condiciones adversas con fortaleza y sabiduría.

Su vitalidad y buen estado de salud fueron atribuidos, según él mismo relataba, a una alimentación natural basada en productos que cultivaba, como frutas y verduras.

En el 2019, ‘Mashico’ fue ubicado por el programa Pensión 65 en una zona alejada de Huánuco, sin documento de identidad ni acceso a servicios del Estado. A partir de entonces, el programa articuló acciones con el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) y autoridades locales, logrando su identificación, inclusión social y acceso a derechos.

Desde ese momento, recibió un acompañamiento permanente por parte del equipo territorial. Para quienes lo conocieron, como el promotor Misael Ayra, ‘Mashico’ fue más que un usuario: fue un referente de vida, fortaleza y humanidad.

Un ejemplo que perdura

Hoy, el Midis y Pensión 65 despiden a ‘Mashico’ reconociendo en su historia una lección de vida: que la dignidad, la esperanza y la alegría no tienen edad.

Su memoria permanecerá como inspiración para seguir trabajando por una vejez con derechos, respeto y bienestar para todas las personas adultas mayores del país.

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