• LUNES 30
  • de marzo de 2026

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Energía que cuida: salud mental y política pública


Editor
Leslie Arcela Ordinola

Psicóloga. Consultora en Gestión Social-FISE


La Organización Mundial de la Salud ha advertido que la contaminación del aire en el hogar está asociada a enfermedades respiratorias y otros problemas de salud. Sin embargo, el impacto trasciende lo corporal. La exposición constante al humo, las limitadas condiciones de ventilación y la preocupación por la salud de los hijos pueden generar estrés sostenido, irritabilidad y desgaste emocional.

Desde la psicología social, el entorno doméstico es un determinante clave de la salud mental. Las condiciones en que una familia cocina influyen en la organización del tiempo, la distribución de responsabilidades y la convivencia. En muchos hogares, la preparación de alimentos recae principalmente en las mujeres, lo que incrementa la sobrecarga física y mental. Cuando estas condiciones se normalizan por falta de alternativas, disminuye la percepción de riesgo y se mantienen situaciones que afectan la calidad de vida.

Frente a esta realidad, la transición hacia energías más limpias debe asumirse como una prioridad de salud pública integral. El acceso al gas natural domiciliario no solo representa una mejora ambiental y económica, sino también una medida concreta para reducir factores de estrés cotidiano y fortalecer entornos familiares más saludables.

Para que este cambio sea sostenible es necesario articular infraestructura con acompañamiento social. Las políticas públicas deben incorporar un enfoque psicosocial que incluya información clara, participación comunitaria y acciones de sensibilización sobre bienestar integral. Asimismo, corresponde fortalecer el trabajo coordinado entre Estado, gobiernos locales y ciudadanía para garantizar que la transición energética llegue efectivamente a quienes más lo necesitan.

Promover energía limpia es, en consecuencia, promover salud física, estabilidad emocional y desarrollo equitativo. La política energética también es una política de bienestar.