• LUNES 23
  • de marzo de 2026

Opinión

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Pasar de la conservación a la regeneración


Editor
Carla Sánchez

Jefa de sustentabilidad en Natura


En el mundo, los bosques cubren aproximadamente el 31% de la superficie terrestre, unos 4,140 millones de hectáreas, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Estos ecosistemas albergan gran parte de la biodiversidad terrestre y sostienen los medios de vida de millones de personas. Aun así, la deforestación continúa siendo una de las principales amenazas para estos ecosistemas, y el planeta sigue perdiendo cerca de siete millones de hectáreas de bosque cada año.

La Amazonía es uno de los territorios donde este desafío se hace más visible. En esta región, conservar el bosque no solo es una tarea ambiental, también representa una oportunidad para impulsar economías sustentables basadas en su biodiversidad. Hablar de regeneración implica ir más allá de la reforestación y transformar la forma en que producimos, consumimos y nos relacionamos con la naturaleza.

Supone construir modelos económicos en los que el bosque tenga valor en pie y donde la biodiversidad se convierta en una oportunidad de desarrollo sustentable; asumiendo responsabilidades a lo largo de toda la cadena de valor, desde la obtención de materias primas hasta cómo se diseñan los productos y envases. Proteger el bosque en este 2026 no significa aislarlo en una burbuja de cristal, prohibiendo que la toquemos. Protegerla significa interactuar con ella desde el respeto profundo, la ciencia, y la justicia social.

En los últimos años, la bioeconomía amazónica ha comenzado a posicionarse como una alternativa concreta. Apostar por ingredientes provenientes de la biodiversidad bajo estándares de comercio justo permite generar ingresos sostenibles y, al mismo tiempo, conservar los ecosistemas. Desde nuestra experiencia, por ejemplo, llevamos más de dos décadas trabajando con la sociobiodiversidad amazónica. Hoy colaboramos con 45 comunidades agroextractivistas, utilizamos 46 bioingredientes de la región y contribuimos a generar ingresos para más de 10,000 familias que viven del bosque en pie.

El desafío ahora es ampliar estas experiencias y convertirlas en parte de una nueva forma de desarrollo. Porque proteger los bosques no es solo una causa ambiental. También implica combinar la sabiduría ancestral de las comunidades con la ciencia para impulsar una biocosmética regenerativa y tomar una decisión sobre el futuro que queremos construir para nuestras economías y nuestras sociedades.