• JUEVES 5
  • de marzo de 2026

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Más de 900 mujeres voluntarias fortalecieron sus capacidades para acompañar a víctimas de violencia

Pertenecen a la iniciativa Mujeres Acompañando a Mujeres (MAM)del Programa Nacional Warmi Ñan

Mujeres Acompañando Mujeres está presente en 152 distritos a nivel nacional y el año pasado 984 mujeres fortalecieron y reforzaron sus capacidades como mentoras voluntarias. 


Una de esas mentoras es Susan Coquis Ávalos, quien acompañó a una mujer víctima de violencia durante un año y hoy resalta sus logros. “Es admirable ver la confianza que tiene ahora y cómo se ha ido convirtiendo en la mujer que soñó. Al inicio tenía dudas de estudiar, pero se animó y terminó. Ahora su nueva meta es convertirse en mentora para ayudar a otras mujeres”, señaló.

Gracias al trabajo realizado por mentoras como ella, el MAM logró que 1268 mujeres víctimas de violencia culminen su proceso de acompañamiento. Esa es la historia de Rafaella, natural de Trujillo, que ahora vive en el distrito del Rímac, cuyo propósito de vida está orientado a ayudar a otras personas desde la enfermería. Sin embargo, este camino no siempre fue claro. Tras ser víctima de violencia psicológica por parte de su expareja, vivió una etapa marcada por el temor y la desconfianza en sí misma.

Su proceso de transformación comenzó al acudir al Centro Emergencia Mujer y Familia “Al ir al servicio, mi vida se fue transformando. Me asignaron una mentora voluntaria para que me acompañe y levantar mi autoestima. En este proceso me sentí más fuerte y, cuando tenía debilidades, sentía que había una persona que se preocupaba por mí, que sabía escucharme y que cada paso que daba estaba presente como una guía”, expresó Rafaella.


Aunque había seguido la carrera de gastronomía, Rafaella siempre tuvo el sueño de estudiar enfermería. Gracias a una beca otorgada por IBT Group en alianza con el Programa Nacional Warmi Ñan, se graduó como auxiliar tras completar su formación en el Instituto Ricardo Palma. 

El Programa Warmi Ñan articula para brindar acompañamiento, apoyo comunitario y respuestas oportunas a las mujeres y los integrantes del grupo familiar, fortaleciendo así la reconstrucción de sus proyectos de vida.

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