Este juzgamiento está a cargo de la Tercera Sala Penal Superior Nacional Liquidador Transitoria de la Corte Superior Nacional, que programó para este viernes 6 de marzo, a las 9:00 h, la autodefensa personal de los acusados Montesinos Torres y Penas Sandoval.
Con este acto procesal, el colegiado concluirá el debate jurídico entre las partes procesales, y quedará expedido para fijar la fecha de lectura de la sentencia que corresponda, de acuerdo con las pruebas expuestas a lo largo del juicio oral.
Montesinos Torres es acusado de ser autor mediato, mientras Penas Sandoval autor directo del delito de homicidio calificado en agravio de la periodista Melissa Alfaro Méndez y el ciudadano Víctor Hugo Ruiz León.
Además, se les atribuye el delito de homicidio calificado en grado de tentativa en agravio del defensor de derechos humanos Augusto Zúñiga Paz (ahora fallecido), el entonces parlamentario Ricardo Letts Colmenares y el periodista Carlos Arroyo Reyes.
Año 1991
Alfaro Méndez y Ruiz León fueron asesinados como consecuencia de la explosión de ‘sobres bomba’, el 10 de octubre de 1991, y el 21 de junio del mismo año, respectivamente.
Zuñiga Paz también fue víctima del explosivo mortal camuflado en un sobre manila, el 15 de marzo de 1991, tras lo cual quedó herido en uno de sus brazos; y Letts Colmenares recibió el letal encargo el 16 de octubre del referido año en su oficina en el Parlamento.
De acuerdo con la acusación fiscal, los “sobre bomba” fue una de las políticas del gobierno de entonces para “combatir el terrorismo dirigida a eliminar a quienes consideraban defensores de los derechos humanos de los terroristas o que tuvieran vínculos terroristas”.
“Por ello, se le imputa a Montesinos Torres que, al ser informado por sus canales de inteligencia respecto a la presencia de personas que tenían supuesta vinculación terrorista (…), ordenó que se cumpla con el envío de sobre bomba contra estas personas”, señala la acusación fiscal.
A Penas Sandoval se le imputa que, en su condición del oficial del Ejército, fue uno de los ejecutores de la estrategia militar antisubversiva, quien habría elaborado los ‘sobres bomba’ y materializado las acciones contra las víctimas mencionadas.
En los casos de Alfaro Méndez y Arroyo Reyes laboraban en ese entonces en el semanario Cambio, al cual, según la acusación fiscal, el gobierno de turno acusó de ser vocero oficioso del grupo terrorista MRTA.
Sin embargo, años después la Sala Nacional de Terrorismo y luego la Corte Suprema de Justicia absolvieron del delito de apología de terrorismo a los trabajadores de la mencionada publicación que fueron comprendidos en un proceso judicial.