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En medio de esta crisis, el gobierno de los talibanes aseguró que, pese a estar listos para responder a cualquier agresión, su objetivo final sigue siendo una resolución negociada con las autoridades pakistaníes.
Sin embargo, esta oferta de diálogo contrasta con la ofensiva sobre el terreno. Un poco antes de la media mañana, el gobierno talibán lanzó nuevos ataques aéreos contra centros de mando y bases militares estratégicas en el interior de Pakistán, como respuesta directa a los bombardeos de madrugada de Islamabad sobre Kabul, Kandahar y Paktia.
Origen
Se trata de una espiral de hostilidades iniciada el pasado 22 de febrero con un bombardeo aéreo de Pakistán sobre suelo afgano, que ha derivado en la declaración formal de “guerra abierta” por parte de Islamabad este viernes, tras una sucesión de incidentes armados en la línea fronteriza.
La escalada militar destaca por la opacidad de la información y la fuerte disparidad en los partes de bajas de ambos bandos.
Balance
Mientras el Ministerio de Defensa talibán asegura haber matado a 75 soldados pakistaníes en las últimas horas, sumados a otros 100 durante el fin de semana, Islamabad rechaza estos balances.
El mando pakistaní apenas reconoce bajas propias, califica los anuncios de Kabul de propaganda y afirma haber neutralizado a 274 insurgentes mediante incursiones aéreas.
Hermanos ideológicos
Islamabad niega cualquier pérdida de posiciones, no reconoce haber cedido soberanía y defiende que sus operaciones han sido quirúrgicas y limitadas a la destrucción de infraestructuras del Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP).
El núcleo de esta ruptura es el TTP, una facción ideológicamente similar a los gobernantes de Kabul que ha disparado la violencia insurgente en suelo pakistaní un 70 % desde que sus aliados retomaron el poder el 2021.
La negativa de los talibanes afganos a enfrentarse a sus hermanos ideológicos pakistaníes ha empujado al mando militar de Islamabad a dar por agotada la vía del diálogo, optando por lanzar misiles directamente contra supuestos santuarios del TTP.
El actual estado de guerra entierra el acuerdo de seguridad firmado en Doha en octubre del 2025.