• JUEVES 5
  • de marzo de 2026

Opinión

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Reflexiones

Liderazgo desde la educación


Editor
Verónica Coello Moreira

Comunicadora social y escritora


Recuerdo que hace diez años, cuando empecé a dedicarme a la docencia, una amiga me dijo con sorna: “Tú no eres una profesora que al mismo tiempo es madre, tú eres una mamá que se volvió profesora”. Su intención no era halagarme, pero su frase que trataba de insinuar que yo materno mucho a mis alumnos tuvo toda la razón. Durante el período que mis alumnos están conmigo son mis niños y, por esa misma razón, les hablo desde el amor. Me enojo, los corrijo si pienso que se han equivocado, celebro sus logros, los empujo a ser mejores y los invito a reflexionar cuando veo que se están equivocando, pero siempre desde el amor trato de ser con ellos la profesora que yo quisiera para mis hijos.

En esa misma línea, siento nostalgia porque cada año que termina es un recordatorio de que el tiempo sigue pasando y me vuelvo a preguntar ¿para qué seguir en las aulas? ¿Valdrá la pena todo el esfuerzo y energía que entrego? Hasta ahora, la vida siempre se encarga de responderme que sí, que vale la pena y que vaya con entusiasmo un año a la vez. Tengo la dicha y el privilegio de haberme encontrado hasta ahora con extraordinarias compañeras de trabajo y con jefas que han marcado hitos importantes en mi vida. Agradezco por las jefas empáticas e inteligentes que siempre han priorizado el elemento humano de cada uno de nosotros. Estoy agradecida por las jefas que he tenido y la que aún tengo. Estoy convencida de que un líder debe ser alguien que tenga algo que enseñar a los demás y no me refiero a frases de autoayuda sacadas de un reel de TikTok, sino a la empatía que viene desde el corazón y el genuino interés por el otro. Un líder debe ser alguien que haya tenido una preparación lo suficientemente cuidada para tener claro que el ego va al final y que primero debe estar la humildad.

Por lo tanto, este año lectivo que ha terminado dando paso a un merecido tiempo de descanso lo quiero honrar agradeciendo a la gente que me acompañó y deseándole lo mejor a quienes tomaron otros rumbos. Este período de vacación servirá para seguir en mi constante preparación tanto académica como personal para alguna vez, quién sabe, tener la oportunidad de devolver todo aquello que me fue entregado por extraordinarias mujeres que se cruzaron por mi camino laboral. Corolario, me quedo con las palabras de Johann Wolfgang von Goethe: “Una gran persona atrae a grandes personas y sabe cómo mantenerlas juntas”.