Política
Periodista
mcardenas@editoraperu.com.pe
–¿Cuáles son sus propuestas para acabar con la corrupción en el país y al mismo tiempo fortalecer la gobernabilidad democrática?
–Así como existe la extorsión, en la administración pública tenemos la concusión, que es cuando el jefe o superior presiona al subordinado para que cometa actos de corrupción. Si no hace lo que le piden, lo despiden y se quedan sin trabajo. Por eso nosotros vamos a implementar una política pública potente, aplicable a todas las instituciones del Estado, que es establecer las condiciones para que ese trabajador denuncie a su superior, reúna las pruebas, las presente, de tal manera que podamos sancionar al mal funcionario.
Por supuesto, a ese buen trabajador lo tenemos que proteger, y no solo eso, lo vamos a premiar económicamente y lo vamos a ascender de puesto. De esa manera vamos a tener miles de “tucuyricuy”, que eran los observadores en el Imperio Incaico, los que iban a las comunidades para ver si las normas del imperio se estaban cumpliendo.
En algún medio de comunicación me dijeron, “O sea, van a ser los tiradedo”. No, no son “tiradedo”, son defensores de la honestidad y la transparencia en el Estado, y parte de un control interno de las instituciones, que será mejor que la Contraloría, que no funciona.
¿Por qué no funciona la Contraloría?, claro, porque los OCI (organismos de control interno) dependen presupuestalmente del propio ministerio o dependencia que deben fiscalizar. Entonces, ¿cómo van a ir en contra de la institución que los beneficia?
–La delincuencia nos golpea día a día con la extorsión y el sicariato, que afecta a todos los sectores sociales, desde los pudientes a los más modestos. ¿Cómo enfrentar este problema?
–El delincuente, si delinque, es porque sabe que va a terminar en un centro penitenciario que se convierte en una feria. Por eso nosotros vamos a transformar las cárceles en centros altamente productivos. Estamos hablando de 69 establecimientos penitenciarios, 110,000 presos.
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En un gobierno de PPP los presos van a trabajar de 8 a 12 horas de lunes a sábado para que puedan justamente proveer el dinero que se requiere para el mantenimiento del sistema penitenciario, y también como un mecanismo de apoyo para sus familias.
El dinero que cada preso reciba por su trabajo en las cárceles se irá acumulando en una cuenta del Banco de la Nación y, de esa manera, cuando se reinserte en la sociedad, pueda tener capital de trabajo y desempeñarse adecuadamente.
Casi el 35% de las extorsiones provienen de las cárceles. Entonces, al momento que empiecen a trabajar, levantarse a las 5 de la mañana, hacer deporte, bañarse con agua helada, ya no van a poder extorsionar a nadie, porque van a estar ocupados. De esa manera, realmente se van a resocializar y rehabilitar.
–¿Será suficiente para tener cárceles seguras?
–Es que ahí no acaba nuestras propuestas. Nosotros creemos que los licenciados de las Fuerzas Armadas deben tomar el control de los centros penitenciarios, no un civil, como es el agente penitenciario del Inpe.
El agente penitenciario no solo no cuenta con el entrenamiento necesario, sino que, lamentablemente, un buen número de ellos ha incurrido en actos de corrupción. Permitir que por 10, 20 o 50 soles pase alcohol, droga o un celular a las cárceles es una conducta antipatriótica.
Creemos que si los licenciados de las Fuerzas Armadas toman el control de los penales esas inconductas no sucederían.
Ahora bien, son medidas importantes, pero la voluntad política de nuestro gobierno, en lo que respecta la lucha contra la inseguridad, es disponer que las Fuerzas Armadas asuman el control interno del país.
–Explíqueme esa figura. ¿Es constitucional, qué efectos puede tener que las FF. AA. asuman el control interno? ¿Cómo impacta en la estrategia contra la criminalidad?
–El artículo 137 de la Constitución del estado faculta al presidente de la república a disponer que las Fuerzas Armadas asuman el control y el orden interno, y esa facultad no ha sido usada por ningún presidente, por eso la policía sigue al mando.
Si las Fuerzas Armadas tienen la responsabilidad del orden interno, van a tener a cargo todas las operaciones, con el apoyo de la Policía Nacional. Recordemos que tenemos 120,000 militares y 7,000 millones de presupuesto en el sector Defensa.
Eso implica el uso de la fuerza operativa, pero además la Inteligencia que desarrolla cada institución militar. Ya no se trata de una guerra externa, sino una guerra contra la criminalidad interna. Si usamos toda la capacidad y el aparato del Estado fácilmente se puede acabar con esas organizaciones criminales y asegurar la paz y la tranquilidad a los peruanos.
Tengo una formación naval de 21 años de servicio y a mí no me va a temblar la mano para tomar decisiones. Cuando una autoridad no tiene ese mando desarrollado, tiene miedo. En nuestro caso no es así.
–¿Qué acciones adoptaría para mejorar la atención en los hospitales, garantizar los medicamentos y, sobre todo, construir la infraestructura que necesitamos?
–No hay citas médicas, no hay medicamentos, así que lo primero que haremos en salud es levantar la alfombra. ¿Qué significa eso? Poner al descubierto la corrupción que impera en el sector.
Para ello, vamos a crear una plataforma en la que el ciudadano, con solo ingresar el número de su DNI, va a poder saber las veces que ha sido atendido en el sistema de salud y los medicamentos que ha recibido. Ahí vamos a darnos cuenta el nivel de corrupción.
Claro, los medicamentos existen en los almacenes, pero esas medicinas han sido falsamente registradas a un paciente, y terminan vendidas en las farmacias particulares. Igual sucede con los médicos, que solo trabajan dos horas, pero registran ocho, y las otras seis horas trabajan en otro lugar, porque no hay control ni sanción real.
En el tema de la infraestructura, la salud tiene el mismo problema que la educación, así que en esos sectores lo que corresponde es un cambio inteligente: pasar del concepto del bien inmueble a la infraestructura modular mueble. Para construir un hospital, una posta médica o un colegio, se requiere un terreno, saneamiento, permisos, autorizaciones, demora mucho tiempo. En cambio, con una infraestructura modular, como es un bien mueble, usted lo puede armar en cualquier lugar sin tanta traba burocrática. En un mes podríamos construir un hospital, un colegio, una posta médica, modularmente hablando, pero eso requiere experiencia, capacidad de gestión.
Ya tenemos una experiencia exitosa en ese sentido, recordemos los Hospitales de la Solidaridad, impulsados por el doctor Rubio y el alcalde Castañeda. En Tacna, los ciudadanos chilenos cruzaban la frontera para atenderse en esos hospitales. No hay que ser mezquinos.
–Bien, vayamos al siguiente tema que es el de minería ilegal y lucha contra el narcotráfico. ¿Cómo planea regular la actividad minera y si está a favor de ampliar el Reinfo? ¿Cómo se debe combatir el narcotráfico?
–Claro, la lucha contra el narcotráfico se debe realizar de manera práctica, no solamente tratando de imponer la fuerza.
En ese sentido, los cultivos alternativos se han convertido en una buena posibilidad de reducir los cultivos de coca y darles una posibwilidad de desarrollo a los agricultores. Lo vemos, por ejemplo, en la región San Martín.
Nosotros queremos darle valor agregado a esa producción y por eso planteamos construir plantas procesadoras, precisamente para que estos productos bandera de cada región tengan ese añadido y puedan llegar al mundo, al mercado internacional.
Brasil exporta mucho café a Alemania. Alemania le da valor agregado y gana ocho o nueve veces más de lo que gana Brasil al momento de exportar.
En el tema minero, más allá de ampliar o no el Reinfo, lo que debe hacer el Estado es impulsar la formalización minera. El Estado tiene que verificar si esa actividad es lícita o no, porque una cosa es la informalidad, y otra la ilegalidad; esa minería que degrada el medioambiente, que afecta las cuencas hídricas y que está prohibida.
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Crédito para microempresas
Herbert Caller afirma que, de ganar las elecciones, pondrá en marcha un programa de créditos para los micro y pequeños empresarios, por más de 5,200 millones de soles al año (2% del presupuesto nacional), y a tasas de interés preferencial.
“Estos créditos serán administrados a través del Banco de la Nación, y estarán dirigidos a pequeños agricultores, bodegueros, pescadores artesanales y, en general, a los más de 8,000 emprendedores peruanos, la mayoría de ellos informales, y que no tienen acceso a los servicios bancarios”, manifiesta.
La otra propuesta es abrir el mercado financiero a bancos de Alemania, Francia y Corea del Sur, que podrían ofrecer créditos a tasas de 5% de interés anual a los emprendedores peruanos, tal como lo ofrecen en sus respectivas plazas bancarias, lo que impactaría positivamente en el financiamiento de este sector.
El candidato señala que se trata de dos propuestas “muy potentes” para el sector, pues se facilita el acceso al crédito de los emprendedores, que ahora es dificultoso, pero además les permitirá capitalizar su producción, y colocarse en una mejor posición frente a los intermediarios, que son finalmente lo que más ganan en la transacción.
Hoja de vida
1 Herbert Caller Gutiérrez ha sido oficial superior de la Marina de Guerra del Perú y es empresario.
2 Ha sido submarinista en Perú y Alemania. Habla seis idiomas y ha escrito ocho libros.
3 Cuenta con un master en Gestión y Políticas Públicas por la universidad Carlos III, de España.