Editorial
Sus recientes declaraciones, formuladas al recibir un reconocimiento del Colegio de Ingenieros del Perú, constituyen un mensaje de especial relevancia en el contexto actual.
Velarde ha señalado que el país vive “un momento extraordinario”, con condiciones externas e internas favorables que podrían sostener el crecimiento por varios años, siempre que no se interrumpa la dinámica económica. La advertencia es clara: los vientos a favor no son permanentes y su aprovechamiento depende de decisiones públicas responsables y de la continuidad de políticas que han demostrado eficacia.
Un segundo tema abordado por Velarde es la inflación, que hoy se ubica dentro del rango meta. Al respecto, sostuvo que los peruanos “estamos disfrutando ahora el periodo de inflación más baja continua en los últimos 150 años”, y es resultado del manejo técnico y del esfuerzo desarrollado por el equipo del BCR.
Respecto a la fortaleza de la moneda peruana frente al dólar, dijo que “las cosas son más impresionantes”. “En el presente siglo, el sol se ha fortalecido frente al dólar casi 5%. En otros países de la región el resultado no ha sido tan favorable: en el caso de Brasil, su moneda se depreció más de 150%; México, más de 100%; Colombia, casi 80%; y Chile, 60%”, precisó.
Sin embargo, el presidente del BCR también ha puesto el acento en las tareas pendientes. La debilidad del servicio civil, la necesidad de una burocracia eficiente y la brecha entre el ingreso per cápita y la calidad de los servicios de educación y salud evidencian que la estabilidad macroeconómica, siendo indispensable, no es suficiente. El crecimiento debe traducirse en bienestar y en instituciones más sólidas, capaces de sostener el desarrollo a largo plazo.
La lección es evidente. Cuando existe un marco económico favorable, lo más sensato es preservarlo y utilizarlo como plataforma para las reformas que el país requiere. En ese sentido, interrumpir la dinámica actual implicaría desaprovechar una oportunidad que no se presenta con frecuencia.
Por ello, pocas veces ha sido tan pertinente atender con seriedad las reflexiones de quien ha demostrado, con resultados concretos, su compromiso con la estabilidad y el progreso del Perú. En un escenario de transición política y expectativas renovadas, escuchar esa mirada técnica y prudente no solo es oportuno, sino necesario para orientar las decisiones que marcarán el rumbo de los próximos años.