Gerencia y Liderazgo
Este atractivo también se refleja en los flujos de capital. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en el 2024 el país registró un crecimiento del 56.7% en los flujos de inversión extranjera directa (IED), alcanzando aproximadamente 6,800 millones de dólares, una de las tasas más altas de la región en un contexto internacional que aún muestra señales de moderación.
Desde la perspectiva del sector privado, el análisis de oportunidades no se detiene por completo en periodos electorales. “Las decisiones de inversión no se explican únicamente por la coyuntura política”.
“Las empresas evalúan el tamaño del mercado, la capacidad operativa, la posibilidad de escalar y la estabilidad en la ejecución. Si esas variables se mantienen, el interés continúa”, explica el director de Grupo Fuentes en Perú y de Alligare Internacional, Luis Fuentes.
En este contexto, se identifican cuatro sectores que actualmente concentran oportunidades concretas, tanto para nuevos inversionistas como para compañías que buscan expandir o consolidar operaciones en el país:
Agroindustria y alimentos. El dinamismo del sector no se limita a la producción primaria. Hay espacios de crecimiento en procesamiento, infraestructura especializada, tecnología aplicada, certificaciones y generación de mayor valor agregado, especialmente orientado a mercados internacionales.
La combinación de experiencia exportadora y demanda externa sostenida permite desarrollar operaciones con proyección regional.
Energía e infraestructura. El crecimiento de las actividades productivas mantiene la necesidad de ampliar y modernizar la infraestructura energética y logística. Proyectos en energías renovables, transmisión eléctrica, transporte y servicios asociados a la operación de activos continúan siendo claves para sostener la expansión económica.
Logística y comercio. La red de acuerdos comerciales y la ubicación geográfica del Perú favorecen el desarrollo de soluciones logísticas integrales.
Las oportunidades se concentran en almacenamiento, distribución, transporte, trazabilidad y organización de cadenas regionales, lo que permite que las empresas utilicen al país como plataforma para atender distintos mercados sudamericanos.
Servicios empresariales y tecnología. Un número creciente de compañías extranjeras opta por establecer centros de operación, back office y servicios compartidos.
Factores como la disponibilidad de talento, los costos competitivos y la cercanía cultural con otros mercados de la región contribuyen a que el país resulte atractivo para centralizar funciones administrativas, financieras y de soporte.