• JUEVES 5
  • de marzo de 2026

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Sunir: Nuevo control de las cárceles plantea reestructurar el sistema desde sus cimientos

Nueva entidad buscará recuperar el principio de autoridad que el Estado había perdido y que permitió al crimen organizado operar desde un espacio seguro.

Ese deterioro progresivo del sistema penitenciario generó que las prisiones dejen de cumplir su función básica. La pérdida del principio de autoridad permitió que el crimen organizado encontrara en los penales un espacio seguro desde el cual operar, reorganizarse y proyectar su poder más allá de los barrotes.


Frente a ese escenario, el Gobierno del presidente José Jerí optó por una decisión de fondo. No bastaba con operativos esporádicos ni medidas parciales. Era necesario reestructurar el sistema desde sus cimientos y recuperar el control efectivo del territorio penitenciario. 

Bajo ese principio se creó la Superintendencia Nacional de Internamiento y Resocialización (Sunir), entidad que reemplaza al Instituto Nacional Penitenciario (Inpe) y marca un quiebre en la forma en que el Estado enfrentará la criminalidad desde las cárceles.

La Sunir no representa un simple relevo institucional. Es la apuesta por restituir la autoridad perdida, desarticular las estructuras criminales que operan desde adentro y cortar el vínculo que, durante años, permitió que el delito siguiera dirigiéndose desde las prisiones.


Justificación

Según el marco legal aprobado por medio de la delegación de facultades legislativas al Ejecutivo, la creación de la Sunir no constituye una medida aislada, sino la respuesta estructural a un problema público identificado con claridad: la persistencia de condiciones criminógenas en el sistema penitenciario nacional y en el sistema de reinserción social juvenil, una situación que terminó afectando tanto a la población penitenciaria como a la seguridad ciudadana.

El diagnóstico que sustenta la reforma reconoce que las cárceles no solo enfrentaban hacinamiento o limitaciones logísticas. El problema era más profundo. Las condiciones internas facilitaron la corrupción, la infiltración del crimen organizado y la consolidación de redes ilícitas que
socavaron la autoridad institucional.

Bajo ese escenario, la Sunir se crea con un propósito definido: recuperar el control efectivo, garantizar la seguridad intramuros, proteger derechos fundamentales y devolver al sistema penitenciario su función resocializadora.

Beneficios

Uno de los principales beneficios del nuevo modelo es la instauración de una conducción ejecutiva clara y concentrada. La figura de un jefe como máxima autoridad busca agilizar la toma de decisiones y reducir la dispersión administrativa que debilitó la respuesta institucional frente a situaciones críticas.


La desburocratización no se plantea como un eslogan, sino como una condición necesaria para ejercer autoridad en un entorno de alta complejidad. La reforma también introduce un despliegue territorial con enfoque descentralizado.

El fortalecimiento del Grupo de Operaciones Especiales, la desconcentración de la Oficina de Asuntos Internos y la activación de órganos disciplinarios a nivel nacional buscan cerrar espacios de impunidad dentro de los establecimientos penitenciarios y reforzar la lucha contra actos irregulares.

En paralelo, la Sunir asumirá la rectoría del Sistema Nacional Especializado de Internamiento y Reinserción Social, integrando bajo una misma conducción la gestión penitenciaria y la reinserción juvenil. El objetivo es articular enfoques diferenciados que se retroalimenten y permitan intervenciones más eficaces frente a perfiles diversos de internos y adolescentes en
conflicto con la ley penal.

El componente humano ocupa un lugar central en la reforma. Se proyecta una carrera especializada, con formación académica reconocida oficialmente y acreditada por el Ministerio de Educación, orientada a profesionalizar al personal y elevar estándares técnicos y éticos en un sector históricamente vulnerable a presiones externas.

A ello se suma una transformación tecnológica que apuesta por la interoperabilidad y el gobierno digital, con el fin de transparentar procesos, optimizar la toma de decisiones
y reducir márgenes para la corrupción. 

El control de servicios como educación, trabajo y tratamiento penitenciario se apoyará en herramientas que permitan mayor trazabilidad y supervisión.

No obstante, el éxito de la Sunir no dependerá únicamente de su norma de creación. La disposición legal establece la nueva estructura orgánica, pero será la aprobación de sus instrumentos de gestión –Reglamento de Organización y Funciones, Cuadro de Puestos y manuales operativos– la que determinará si la reforma logra traducirse en cambios reales dentro de los penales.

En ese escenario, la reforma impulsada por el gobierno del presidente José Jerí tiene un objetivo definido: avanzar con determinación en la lucha contra la criminalidad y recuperar el control de los espacios donde el Estado había cedido terreno. Tras la creación de la Sunir el mensaje es claro: la tranquilidad debe estar en las calles y en los hogares, no dentro de los penales.


Proceso de fusión

La aprobación del Decreto Legislativo N.° 1710 marcó el inicio formal de la transición hacia la Sunir. Con esa decisión comenzó el proceso de fusión por absorción que permitirá desmontar el modelo anterior y dar paso a una nueva arquitectura del sistema penitenciario y de reinserción juvenil.

La norma define a la Sunir como organismo público ejecutor adscrito al Ministerio de Justicia, con autonomía administrativa, funcional y financiera, y con pliego presupuestal propio. Establece su estructura, sus funciones, el Proceso de fusión, régimen laboral y disciplinario, así como el rol de su máxima autoridad ejecutiva, configurando el marco que sostendrá la reforma.

El eje central es la absorción del Inpe, del Pronacej y del Pronapres. Una Comisión de Transferencia será la encargada de trasladar recursos humanos, bienes, presupuestos y obligaciones a la nueva entidad, en un plazo previsto de noventa días hábiles.

Durante ese periodo, las entidades absorbidas continuarán operando para evitar vacíos de gestión.

Algo más

- La reforma también contempla la aprobación posterior de instrumentos clave como el Reglamento de Organización y Funciones y el Cuadro de Puestos, que darán contenido real a
la nueva estructura.

- Asimismo, se redefine el sistema en su conjunto, dejando atrás el antiguo esquema penitenciario y consolidando el Sistema Nacional Especializado de Internamiento y Reinserción
Social.

- Con este andamiaje legal, el Ejecutivo no solo crea una nueva entidad: establece las reglas para cerrar una etapa y abrir otra. El diseño institucional está trazado; ahora deberá aprobarse en la práctica.

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