Opinión
Periodista radial
De acuerdo con el Estudio sobre Consumo Televisivo y Radial 2025, elaborado por el Consejo Consultivo de Radio y Televisión (Concortv), y el informe del INEI sobre el uso de Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) 2012-2024, la radio, a pesar de la creciente presencia de las redes sociales, merece una lealtad notable: el 66% de los peruanos sintoniza alguna de las 6,450 estaciones de radio de nuestro país de lunes a viernes. En promedio, 3 horas y 51 minutos de su vida cada día. El 80% de los oyentes de radio local se sienten satisfechos con su programación.
Mientras que el consumo de contenido radial se mantiene firme, el aparato radiofónico tradicional está en retirada. La radio se ha mudado. Según el INEI, la tenencia doméstica cayó del 81.1% al 65.8% entre el 2012 y el 2024. Aunque el 54% de ciudadanos aún utiliza equipos tradicionales o el auto, un significativo 23% de peruanos ya sintoniza sus programas favoritos directamente a través de su teléfono celular.
Si en Lima el consumo televisivo y digital es abrumador, en las provincias la radio recupera su trono gracias a su rol social. Cusco se erige como el bastión radial del país con una escucha diaria de 5 horas y 43 minutos. El estudio de Concortv también confirma que, a diferencia de las grandes cadenas limeñas, las emisoras locales en los departamentos ofrecen lo que el algoritmo no puede: pertinencia territorial. El oyente de Puno o de San Martín no solo busca música; busca saber si el puente de su comunidad está habilitado o si el precio del fertilizante ha variado. Y opinar sobre ello. Somos un país donde el 40% de los ciudadanos percibe que la televisión discrimina a las comunidades andinas. Ante ello, la radio surge como un refugio de identidad y respeto. La radio en lengua materna y con voces regionales actúa como un escudo cultural. El 69% de los usuarios la reconoce como el medio que mejor logra “recoger todas las voces” del país.
El mapa del consumo radial en el Perú dibuja una nación de dos velocidades tecnológicas, pero de una sola necesidad humana: la de estar informados, la de estar representados, la de ser escuchados: una comunicación horizontal y una soberanía informativa.