• JUEVES 5
  • de marzo de 2026

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alianza lima quedó eliminado de la libertadores

Decepción blanquiazul

Empató a un gol con el modesto 2 de Mayo de Paraguay, en Matute.

Con un plantel muy superior individual y colectivamente, el equipo de La Victoria solo consiguió el 1-1 con la visita, que jugó un partido admirable dado que defendió con pundonor e incluso se dio el lujo de desperdiciar varias ocasiones de gol fruto del contragolpe, una estrategia tan vieja como el fútbol mismo.

El equipo íntimo, dirigido por el argentino Pablo Guede, estaba obligado a ganar para revertir la derrota de la semana pasada de visitante y así clasificar a la siguiente ronda del máximo torneo de clubes de América.

No obstante, pese al dominio que consiguió desde el inicio del partido, Alianza no supo llevar real peligro al arco rival y sus intentos por anotar se chocaron con el muro ipecable construido por la defensa del 2 de Mayo.

El más destacado de la visita fue, sin duda, el arquero Ángel Martínez, quien salvó a su equipo al atajar en el primer tiempo un penal disparado por el ecuatoriano Erick Castillo, el cual hubiera representado una ventaja tranquiizadora. Quedará para las conversaciones de sobremesa la discusión de por qué el penal no lo ejecutó Guerrero, habitual ejecutor del tiro de los doce pasos en su equipo.

Ni Vélez en el mediocampo ni Castillo como extremo, ni Guerrero, Gentile y Girotti en la delantera fueron la solución para Alianza Lima, que naufragaba presa del nerviosismo y la desesperación.

El gol de Advíncula en la segunda mitad (un cañonazo de derecha imposible de atajar) solo fue un espejismo, pues a los pocos minutos 2 de Mayo empató con Brahian Ayala, quien anotó mediante la vía del penal, tras una falta del arquero Alejandro Duarte. Como dato curioso, el entrenador del equipo paraguayo, Eduardo Ledesma, hizo ingresar a Ayala, quien estaba en el banco de suplentes, justo para cobrar el tiro de los 12 pasos.

A partir de ese momento, los íntimos intensificaron sus llegadas al área rival, pero el único argumento futbolístico fue el centro al área esperando una cabeza salvadora de los delanteros o un rebote oportuno que permitiera lograr la ventaja, aunque fuera para forzar la tanda de penales.

Sin embargo, creció la figura del buen arquero Martínez, que ahogó el grito de gol en por lo menos dos jugadas, cuando todo el estadio ya lo daba por cantado.

Así, Alianza Lima quedó eliminado de la Copa por un equipo, en el papel, muy inferior. Una nueva decepción, pero también una oportunidad para enrumbar el camino.