Política
Entre las acciones de prevención se encuentran la educación electoral y el fortalecimiento de capacidades brindadas a 12,676 servidores públicos y autoridades de distintos puntos del país.
Además, se han implementado estrategias para la gestión de riesgos y alertas tempranas, las cuales evalúan potenciales desastres naturales, lo que lleva a identificar zonas críticas en el territorio que pudieran afectar el desarrollo del proceso electoral.
Se trata de instrumentos técnicos preventivos producidos tras la instalación de 27 comisiones de coordinación interinstitucional para la prevención de conflictos electorales en todo el territorio nacional. Estas acciones de mitigación implementadas forman parte de políticas establecidas por el JNE para las Elecciones Generales 2026 y buscan fortalecer capacidades institucionales.
Planes de los JEE
En este contexto, los jurados electorales especiales (JEE) también han preparado planes operativos y de intervención territorial ante riesgos de conflictividad electoral que se pudieran producir, con miras a las votaciones del próximo 12 de abril.
Entre ellos, los JEE de Mariscal Nieto y Maynas, los cuales elaboraron planes operativos. En tanto, los órganos temporales de Huaraz y Chiclayo presentaron estrategias de intervención territorial.
Por otro lado, los colegiados de Chachapoyas y Santa propusieron lineamientos de intervención ante riesgos y conflictividad; y en el caso de tribunal electoral de Piura, lineamientos de acción rápida y un comité al respecto.
En paralelo, los JEE han reforzado la fiscalización de propaganda, neutralidad y uso adecuado del espacio público, pilares clave de la integridad electoral.
Entre los hallazgos más relevantes de las comisiones destacan los asociados a infraestructura vial y desastres naturales, los cuales se concentran principalmente en Apurímac, Cajamarca, Huancavelica e Ica.
A estos se suman los riesgos por inseguridad ciudadana, hallados en Lima e Ica; y los conflictos relacionados con problemas limítrofes, en Arequipa y Moquegua.
También se registraron alertas por desinformación y narrativas de fraude, especialmente en Puno-San Román y Tambopata; así como por campañas que promueven el voto nulo.
El trabajo llevado a cabo por el JNE revela un ecosistema de prevención más robusto, con acciones descentralizadas y multisectoriales que han permitido identificar 11 tipos de riesgos electorales y ejecutar estrategias de evaluación oportunas. Entre ellos, tenemos a la trashumancia electoral, libertad de prensa y problemas limítrofes.
Preparados
La lucha contra la desinformación también adquirió un rol prioritario. Se implementaron campañas en Puno, Tacna, Madre de Dios y Áncash para contrarrestar rumores, noticias falsas y contenidos que buscan debilitar la confianza en el proceso electoral.
Es importante mencionar que dentro de los temas de las capacitaciones figuran: neutralidad, delitos electorales, propaganda, voto informado, recuento de votos y gestión de conflictos.
A ello se suman talleres y ferias informativas en Abancay, Andahuaylas, Huaura, Chiclayo, Cusco, Loreto, Santa, Pasco, Puno e Ica para cerrar brechas de conocimiento electoral en la ciudadanía.
Respecto de la seguridad electoral, en coordinación con las Fuerzas Armadas (FF. AA.) y la Policía Nacional del Perú (PNP), se incidirá en el refuerzo de la presencia policial y militar para los locales de votación; al igual que el monitoreo de mítines, cierres de campaña y movilizaciones.
Asimismo, se activaron mecanismos de alerta temprana en zonas con historial de conflictividad social, evaluaciones de riesgo por lluvias y deslizamientos en por lo menos cinco jurisdicciones, y mapas de riesgo en Chiclayo, Santa y Maynas.