Mundo
De acuerdo a la Cancillería ecuatoriana, en el encuentro, el primero desde el inicio de este conflicto arancelario, se abordaron aspectos en seguridad, control fronterizo y energía, y “se acordó tratar de manera integral los temas pendientes de solución en la relación comercial bilateral”, que deberán ser solventados en futuras reuniones.
la cita, que se confirmó por parte del gobierno ecuatoriano, tuvo carácter de “privado” y sin declaraciones a la prensa de ninguna de las partes.
Seguridad fronteriza
El Ministerio de Relaciones Exteriores emitió posteriormente un comunicado en el que dio a conocer que no hubo mayores acuerdos en el asunto arancelario, pero sí en seguridad fronteriza, una de las razones esgrimidas por el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, para iniciar este conflicto, al acusar a Colombia de no esforzarse más en evitar que la cocaína producida en su territorio llegue a Ecuador.
Así, la Cancillería ecuatoriana señaló que, de manera específica, las ministras de ambos países dialogaron sobre “reforzar las estrategias para luchar contra el crimen organizado transnacional”, analizaron el estado de cooperación en materia de energía y mecanismos para hacer más ágil la colaboración judicial.
La canciller colombiana Villavicencio acudió a Quito con una delegación integrada también por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, y de directivos de los ministerios de Comercio, Industria y Turismo; Minas y Energía; Justicia; así como de la petrolera estatal Ecopetrol.
Sanciones recíprocas
Desde el 1 de febrero están activos aranceles del 30% en ambas naciones para las importaciones del otro país, acompañados por sanciones recíprocas.
La guerra comercial fue declarada por Noboa cuando anunció una “tasa de seguridad” del 30% sobre productos colombianos bajo el pretexto de que el país vecino no colaboraba en la lucha contra el narcotráfico, a lo que Colombia respondió con un arancel idéntico a 50 productos ecuatorianos.
También suspendió el suministro de electricidad a Ecuador, clave para mitigar las crisis energéticas que ha tenido el país en los últimos años y que han llevado a racionamientos de energía.
En respuesta a ello, Ecuador elevó de 3 a 30 dólares la tarifa de transporte de crudo de la petrolera colombiana Ecopetrol, lo que ya no hace rentable la movilización a través de oleoductos ecuatorianos.