• JUEVES 5
  • de marzo de 2026

Opinión

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Reflexiones

Que no gane el estrés


Editor
Verónica Coello Moreira

Comunicadora social y escritora


Por lo tanto, estos encuentros literarios, donde también hay algo de comer, flores frescas y hojas para escribir, me hacen reflexionar sobre la importancia de lograr encontrar un tiempo para detenernos y mirar hacia dentro de nosotros. La urgencia de salir de la vorágine de estrés que nos atrapa como un bucle infinito de obligaciones y cosas urgentes que nos llenan de vanidad pensando que solo nosotros somos capaces de resolver. El ego detenido, la mirada puesta hacia dentro mientras buscamos la respuesta a preguntas sencillas como ¿qué me hace feliz? ¿qué siento en este momento? El año pasado un doctor me dijo que el cuerpo se enferma cuando los órganos se inflaman y estos se inflaman cuando el estrés nos gana, me recomendó manejar el estrés, pero no me dijo cómo hacerlo, así que creo que detener el paso es lo primero que se debe hacer.

De esta manera, he ido explorando algunos caminos y puedo decir que en mi caso ha funcionado salir de espacios cerrados, encontrarme con la naturaleza, hacer algo de ejercicio, pero no para las redes sociales, no para presumir tiempos, ni distancias, sino para mí, solo para mi paz, pero todo esto debe ir de la mano con las palabras pájaro que revolotean en mi cabeza y a veces se llevan mi sueño; para este tipo de momentos, recomiendo la escritura, sacar de la cabeza y el corazón aquello que nos agobia para dejar espacios libres donde se pueda crear cosas nuevas y, finalmente, la lectura, el hermoso encuentro con diferentes historias que nos toman de la mano hacia otros mundo donde nos enseñan a aplicar la empatía y nos deslumbran desde la belleza.

Finalmente, la vida se va muy rápido y el estrés diario, las exigencias cotidianas nos hacen mucho daño, así que no nos entreguemos a la vida digital para que otros piensen que estamos bien; al contrario, dejemos a un lado la opinión ajena y empecemos a mirar dentro de nosotros para cultivar actividades que nos generen bienestar en la vida real, como decía Aristóteles: “La felicidad es el significado y el propósito de la vida, la meta general y final de la existencia humana”.