Política
Periodista
jcruzado@editoraperu.com.pe
–¿Cómo piensa fortalecer, en un eventual gobierno suyo, la gobernabilidad y cuáles son sus propuestas para combatir la corrupción?
–El tema de la corrupción pasa por escuchar a la gente que es agraviada por ella. Si usted conversa con pequeños, medianos y grandes empresarios, le dicen la burocracia. Cuando un procedimiento pasa por muchas manos, ahí comienza el problema. Vamos a hacer una estandarización nacional, que los procedimientos, los procesos, tengan la misma duración en todas las alcaldías. Bajemos la burocracia, subamos la eficiencia y verá cómo desaparece la corrupción. Otra propuesta es la muerte civil para aquellos que cometan actos de corrupción. Aquel que intente o meta la mano durante mi gobierno, por lo menos en los cinco años, no va a participar en nada.
También proponemos la acreditación para cargos con manejo de recursos, además de la meritocracia y antecedentes, de tal manera que podamos asegurar que se trate de personas “notables”, sin sentencias y sin casos de corrupción; y para evitar eso, cada sector va a ser responsable. Propondremos reducir de 18 a 14 los ministerios para evitar tareas superpuestas y definir responsabilidades. Además, priorizaremos la meritocracia.
–¿Cuáles son sus propuestas específicas para combatir la delincuencia?
–El tema de seguridad ciudadana la trataremos como seguridad nacional debido a que ya ha escalado a economías ilegales y a economías transnacionales. Vamos a aplicar una estrategia integral nacional porque esto es una cuestión de orden social, de crisis de valores, pero lo haremos con ejes de aplicación inmediata que incluye control de fronteras, incomunicación de los internos en los centros penitenciarios para evitar extorsiones y prohibir que las visitas lleven ropa y comida. También garantizaremos que se prohíba la venta pública de chips. Hay cuatro empresas que lo incumplen. No hay respeto, no hay autoridad. Después, tenemos que recuperar el control territorial.
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Fortaleceremos las brigadas de policía militar, personal instruido, equipado y seleccionado para hacer tareas puntuales, de manera que sea una fuerza más que intervenga. Esa gente es la que reforzará a la Policía y al Serenazgo y le dará presencia y confianza a la ciudadanía.
–¿Cómo luchar contra la extorsión y el sicariato?
–Tenemos dos formas: con inteligencia policial y participación ciudadana. El tema es que no sabemos quiénes son. Hoy se declara el estado de emergencia, que no está bien porque el estado de emergencia es parte de una estrategia, no es la estrategia. Usted no puede cortar las libertades de la gente por años, sin resultados. Vamos a establecer estados de emergencia focalizados, en función de la inteligencia policial y ciudadana, por distritos o sectores, para facilitar los allanamientos y capturas. Además, se deben implementar sistemas de cuadrantes en cada distrito con responsables por turno y que puedan rendir cuentas. En caso de que se produzca una extorsión, o se coloque un explosivo en un colegio, el responsable del sector debe responder. Vamos a ver cómo va a cambiar la figura.
–En el caso de las fronteras, ¿cómo fortalecerlas?
–No se necesita cambiar la Constitución. Es implícita la labor de las Fuerzas Armadas de garantizar la integridad territorial. La idea es adelantar las tropas del ejército que tenemos en Tumbes, Piura y Tacna hacia las fronteras, con campamentos equipados con infrarrojos y medios de comunicación para lograr un control digital para evitar el ingreso masivo de migrantes ilegales, pero la vida social y comercial será normal.
–¿Cómo plantea abordar el problema de la minería ilegal?
–Acá debemos aplicar estrategias diferenciadas para las distintas realidades de la minería, si es aluvial, de socavones, en concesiones o en ríos. Esto no se soluciona con que el Reinfo continúe o no. Acá lo que se debe establecer son mesas particulares por regiones en función de la realidad. Hay que convocar a los mineros informales, a los dueños de las concesiones y al Ministerio de Energía y Minas como árbitro. A los dueños de las concesiones hay que exigirles la responsabilidad social de sus trabajadores (planilla, seguro, pensión) y lo otro es que asuman la remediación del pasivo ambiental.
Es preciso negociar acuerdos de participación en las ganancias entre los informales y los dueños de las concesiones, si es 70/20, 80/20 o 70/30. En Cajamarca hay una mina que hace años trabaja con los informales de las mil maravillas. Por allí pasa la solución.
–¿Qué propone en materia de lucha contra el narcotráfico?
–Lo primero es controlar los insumos químicos para evitar su ingreso a zonas como el Vraem. Luego, controlar el lavado de activos, igual que los mineros ilegales. Tercero, sustituir la economía del narcotráfico, no solo erradicar. Si quieres combatirlo, se debe proporcionar facilidades, oportunidades y condiciones a los agricultores, como carreteras para sacar sus productos. Se deben titular tierras, ofrecer semillas, asesoramiento y mercado para productos alternativos a la coca. El problema del Vraem no es militar, es social, siempre nos equivocamos y eso es de gente que no conoce la realidad.
–¿Qué debe hacer el país para avanzar en el cierre de brechas sociales?
–El Estado debe asumir la responsabilidad de cerrar las brechas sociales, no las empresas. Hay que asegurar que ciudades como Pataz, por ejemplo, que es la capital del oro, tenga infraestructura básica: carreteras, hospitales, colegios, universidades y que su crecimiento sea paralelo al de la minería.
Es importante planificar el crecimiento de ciudades como Chancay, articulando las regiones del interior con carreteras y ferrocarriles para que puedan sacar sus productos por el puerto.
Es fundamental también integrar a los pequeños agricultores y pescadores en la agroexportación, brindándoles apoyo con semillas, asesoramiento técnico y mercado, en lugar de que los grandes no los dejen crecer atribuyéndoles que no tienen calidad para pagarles lo que quieren.
–¿Cómo mejorar la atención de salud pública para garantizar un acceso adecuado y cómo enfrentar los problemas de infraestructura?
–Es fundamental eliminar la corrupción, la incompetencia y la indiferencia en el sector salud, reactivando las obras paralizadas de hospitales que tienen años. Vamos a implantar el control médico anual por distrito como atención primaria de salud para todos los ciudadanos. Fomentaremos la prevención de enfermedades desde la niñez, por medio de la educación en colegios, para reducir la necesidad de tratamientos y equipos costosos.
Además, tendremos como objetivo combatir la anemia con buena alimentación en futuras madres y seguimiento puntual por distritos.
Vamos a promover una vida sana con buena alimentación, deporte y actividad física, creando ‘pentagonitos’, es decir, espacios para que los ciudadanos en los distritos hagan actividad física.
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–¿Qué planes tiene para mejorar la calidad de la educación y apoyar el deporte?
–Vamos a formar dentro del Ministerio de Educación un ministerio de educación, ciencia y deporte con la intención de establecer un ministerio del deporte en una segunda fase. Vamos a fomentar el deporte como una oportunidad para los jóvenes y para la imagen del país. Debemos asegurar que cada región tenga colegios, universidades e institutos tecnológicos superiores, adaptados a la riqueza local, para formar técnicos y profesionales que puedan trabajar en su propia región. Con esto, además, evitamos el “desarraigo familiar” al permitir que los jóvenes estudien cerca de sus hogares. Nadie habla de eso. Hay que ver la parte afectiva. Los chicos no pueden estar solos y competir en desigualdad.
Pensamos que la educación es una balanza. En un platillo están los alumnos: alimentación, salud, afecto; en el otro están los profesores: vocación, dedicación, capacitación y bienestar. Capacitación, ahí está el secreto. Hoy hablamos de inteligencia artificial y nuestros profesores tienen que estar al nivel.
Los alcaldes no deben destinar sus recursos a la compra de cámaras, motos, no. Deben invertir en educación porque cuando hay un problema familiar la primera consecuencia es la deserción escolar.
Visión económica
En relación con el crecimiento económico y la inversión, asegura que lo que debemos hacer es relacionar las regiones con sus recursos naturales. Propone fomentar, crear y fortalecer una economía en función de ese potencial local. “Debemos aprovechar las cuatro fortalezas del Perú: agricultura, minería, pesca y turismo. No hablo solo de minería, ni de agricultura sola, hablo de las cuatro. Y las regiones en nuestro país, unas tienen cuatro y otras, tres. Si se fomentan todas esas fortalezas en cada región, el Perú sería diferente”.
Señala que implementarán la regionalización que no se hizo en el 2002, con planes de desarrollo a 20 años elaborados por políticos, cámaras de comercio, universidades y colegios profesionales de cada región.
Plantea también impulsar más el desarrollo del turismo. “Si en cada región, que es rica en historia, cultura, recursos naturales, cada distrito tuviera un circuito turístico, habría trabajo permanente”, sostiene.
Precisa que no es solo la riqueza natural, ahí está también el desarrollo de infraestructura: carreteras, hoteles, restaurantes, seguridad, iluminación, agua y gente calificada. “Eso lo estamos dejando pasar. Todos vienen a Machu Picchu y si les queda tiempo, van a Arequipa, a la selva. Si aprovechamos los recursos naturales y desarrollamos circuitos turísticos, esa fortaleza ayudaría mucho”.
Hoja de vida
1 Es general de división EP, en situación de retiro; héroe del Cenepa. Ha sido congresista y ministro de Defensa.
2 Como oficial del Ejército, ha recibido múltiples condecoraciones al mérito militar y académico.
3 Ha sido director de la Escuela de Infantería, de la Escuela Militar de Chorrillos, y comandante general del Ejército.
Datos
El candidato de Unidad Nacional señala que no se puede engañar a la gente con la pena de muerte.
¿Cuándo se va a aplicar, si para un corrupto la justicia demora 8 años, imagínese para quitarle la vida a alguien?
Roberto Chiabra se presenta como el general que hará respetar y defender al Perú, y aclara que la situación actual es más difícil que en el 2021.
manifiesta que se necesita alguien que vea primero la seguridad, pero que entienda que es un problema general e integral, y no solo un asunto militar.
“Se necesita gente con experiencia”, recalca.