Editorial
“Reforzar la conectividad aérea internacional es, en suma, una decisión estratégica que impacta directamente en el desarrollo, la competitividad y la integración del país con el mundo.”
Esta estrategia de integración, que ha rendido frutos concretos, no debe detenerse. Por el contrario, requiere ser profundizada hacia otros ámbitos, y a ello responde el impulso que el Gobierno viene dando a la conectividad aérea internacional.
En ese contexto, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones suscribió recientemente dos memorándums de entendimiento en materia de transporte aéreo con las autoridades aeronáuticas de Chile y Panamá, orientados a fortalecer la conectividad del Perú con la región y a ampliar las oportunidades de vuelo desde y hacia las regiones del país.
El memorándum suscrito con Panamá permitirá ampliar la oferta de vuelos entre ambos países y consolidar la conectividad del Perú con uno de los principales centros de conexión aérea de América Latina. Este entendimiento asegura la continuidad de operaciones hacia ciudades como Chiclayo y abre la posibilidad de evaluar nuevas rutas hacia otras regiones.
Por su parte, el acuerdo con Chile representa un avance significativo en la liberalización progresiva del transporte aéreo entre ambos países. Para la ruta Lima–Santiago se acordó duplicar las frecuencias, pasando de 84 a 168 vuelos semanales, mientras que se estableció la apertura total de frecuencias entre Chile y las regiones del país, sin límites.
La proyección aérea del Perú también se extiende más allá del continente. Tal como anunció la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Teresa Mera, a partir de junio se iniciarán los vuelos directos Barcelona–Lima, con tres frecuencias semanales, un hito que fortalecerá la conectividad con Europa y contribuirá a dinamizar la llegada de turistas y la integración con nuevos mercados.
Este proceso de ampliación de rutas no sería posible sin el respaldo de una infraestructura moderna y en expansión, como la que hoy tiene el Perú. El nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, con una segunda pista y mayor capacidad operativa, junto con la modernización de aeropuertos regionales, fortalece la proyección del Perú como un hub aéreo regional.
Reforzar la conectividad aérea internacional es, en suma, una decisión estratégica que impacta directamente en el desarrollo, la competitividad y la integración del país con el mundo. Apostar por más rutas, más destinos y mayor presencia regional y global es apostar por un Perú mejor conectado y con mayores oportunidades para todos.